Maíz: la caída del precio de la urea impulsa la siembra y buscan un nuevo récord
La balanza en el campo argentino se inclina cada vez más a favor del maíz. Tras una campaña 2025/26 que, si bien redujo la rentabilidad, se compensó con un gran volumen cosechado, la siembra gruesa 2026/2027 se perfila para batir un nuevo récord de superficie dedicada a esta gramínea. La clave de este giro reside en la reciente baja del precio de la urea, un fertilizante vital para el cultivo, que pasó de 1000 dólares por tonelada a un rango de US$ 810/850.
Esta reducción impacta directamente en la relación urea/maíz, un indicador crucial para los productores. Actualmente, se necesitan 4,3 toneladas de cereal para adquirir una tonelada de urea. Si bien es menos favorable que la relación de 3,1 de hace un año, representa una mejora significativa respecto a las semanas previas y posiciona al maíz como el cultivo preferido frente a la soja, que inicialmente se vislumbraba como la opción más atractiva.
La Región Núcleo, epicentro de la expansión maicera
Un relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) indica que en gran parte de la Región Núcleo, la zona de mayor productividad agrícola del país, la intención es repetir el hito de área sembrada con maíz del ciclo 2025. Para ese período, el equipo de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR había relevado una superficie de 2,3 millones de hectáreas dedicadas al cultivo en esta región, un número que modificó sustancialmente el panorama nacional.
“Año tras año el maíz se va a afirmando en la preferencia de los productores a pesar que se trata de un cultivo que exige ‘mucha espalda’ por la elevada inversión inicial que demanda. Pero Messi ya no juega más para la soja, desde hace años el mejor jugador lo tiene el maíz por su capacidad de ganar por goleada, su capacidad multiplicadora”, sostuvieron los técnicos de la GEA.
Desde la BCR explicaron que, más allá del precio actual del maíz, una vez que se supera el rinde de indiferencia, cada escalón en productividad se traduce en un incremento notable en el ingreso. El maíz, en los planteos productivos argentinos, ofrece un factor multiplicador de la inversión superior al de la soja, que ha mostrado rendimientos estancados en los últimos años.
Factores que impulsan la siembra del cereal
Además de la mejora en la relación urea/maíz, otros elementos contribuyen a la apuesta por el cereal. La demanda ganadera juega un rol fundamental. Los especialistas de la GEA destacaron que el consumo interno para silo, grano húmedo y grano seco es un pilar que sostiene la competitividad del cultivo. A esto se suma el pronóstico climático de un fenómeno de El Niño firme, que promete lluvias por encima de lo normal y suelos con buenas reservas de humedad, condiciones ideales para la siembra del cereal.
A pesar del optimismo, los técnicos de la BCR advierten sobre la necesidad de seguir de cerca la evolución del precio de la urea. El elevado costo de la fertilización y la fuerte inversión inicial que demanda el maíz mantienen un clima de cautela en las compras de insumos. Sin embargo, las encuestas de la entidad rosarina confirman las intenciones de sembrar un número de hectáreas maiceras similar al año pasado en la Región Núcleo, e incluso superarlo, consolidando la tendencia de crecimiento de este cultivo en el país.

