Dólares del colchón: el Gobierno prepara cambios para relanzar la «Inocencia Fiscal»
El Gobierno nacional ultima los detalles de un nuevo proyecto de ley que modificará el régimen de Inocencia Fiscal, popularmente conocido como blanqueo de capitales. La iniciativa, que será enviada al Congreso en los próximos días, busca reformular la propuesta original ante la falta de adhesión esperada por parte de los tenedores de activos no declarados.
La administración actual busca generar un marco de “mayor garantía y seguridad jurídica” para aquellos que decidan regularizar sus bienes, especialmente los dólares atesorados fuera del sistema bancario, conocidos como “dólares del colchón”. La escasa respuesta al esquema inicial ha llevado a una reevaluación de los términos y condiciones, con el objetivo de hacer la propuesta más atractiva y disipar las dudas que generó entre los potenciales adherentes.
Las claves de la reforma en la «letra chica»
Fuentes cercanas al oficialismo indican que la “letra chica” del proyecto está siendo definida en estas horas. Se espera que los cambios se centren en clarificar aspectos que generaron incertidumbre legal y fiscal, buscando así brindar la confianza necesaria para que los capitales no declarados, tanto en el país como en el exterior, ingresen al circuito formal.
El objetivo principal es ampliar el alcance del régimen, que hasta ahora no logró captar el volumen de fondos que se proyectaba. La reformulación apunta a simplificar los procedimientos y a ofrecer condiciones más ventajosas, sin dejar de lado el control y la transparencia que exige una medida de este tipo. La expectativa es que, con estas modificaciones, se logre un mayor ingreso de divisas que pueda impactar positivamente en la economía.
Garantías y seguridad jurídica como pilares
Uno de los puntos centrales que se busca reforzar es la seguridad jurídica. La percepción de incertidumbre fue un factor clave para la baja participación. Por ello, el nuevo proyecto pondrá énfasis en establecer con claridad las protecciones y beneficios para quienes adhieran, evitando futuras interpretaciones o cambios normativos que puedan generar desconfianza.
La idea es generar un ambiente propicio para que los ciudadanos con activos no declarados sientan que el costo de no blanquear es mayor al de adherirse al régimen, pero con la tranquilidad de que sus fondos estarán resguardados y no serán objeto de persecuciones futuras por el origen de esos bienes. La presentación del proyecto en el Congreso será crucial para conocer los detalles finales de esta renovada apuesta oficialista.

