Crisis en Vassalli: un exgerente busca comprar la fábrica de cosechadoras por US$1 y asumir sus deudas
Vassalli, la emblemática fábrica de cosechadoras de Firmat, Santa Fe, se encamina a un nuevo cambio de manos. Las negociaciones están avanzadas para que Roberto Santiago Chinelli, un exgerente de la compañía, la adquiera por un valor simbólico de un dólar, asumiendo la totalidad de sus pasivos. La operación, que busca reactivar la planta tras un prolongado período de crisis, podría concretarse antes de fin de junio.
Chinelli, quien ya ocupó la gerencia general de la firma en distintas etapas desde los años 90 hasta octubre de 2024, encabeza una propuesta respaldada por un grupo de inversores nacionales. De cerrarse el acuerdo, el exdirectivo tomaría las riendas de toda la conducción operativa de la empresa, abarcando las áreas industrial, técnica, de desarrollo de producto, fabricación, comercial, recursos humanos y servicio mecánico. La gestión financiera, en tanto, se radicaría en Buenos Aires.
Asunción de pasivos y plan de reactivación
Uno de los ejes centrales de la transacción es la situación financiera de Vassalli. El esquema contempla que el nuevo grupo inversor se haga cargo de los pasivos acumulados por la compañía, cuyo monto exacto no trascendió públicamente. Fuentes cercanas a las conversaciones señalaron a LA NACION que “la empresa se compra por un dólar, pero quien ingresa se hace cargo de todas las obligaciones que deja la compañía”.
Esta modalidad refleja el complejo escenario que atraviesa la firma. Vassalli arrastra meses de dificultades económicas, conflictos laborales y una actividad productiva prácticamente paralizada. Actualmente, los trabajadores cumplen un régimen de cuatro horas acordado el año pasado entre la empresa, el gremio y las autoridades laborales santafesinas, asistiendo a planta sin que se realice producción.
Una crisis que se profundizó y un intento de salvataje
La operación en curso es el último capítulo de una crisis que se agudizó durante el último año. En septiembre pasado, la empresa entró en un fuerte conflicto con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) por atrasos salariales. La situación se deterioró progresivamente, llevando a la búsqueda de inversores o compradores para asegurar la continuidad de la compañía.
A lo largo de los últimos meses, el futuro de Vassalli fue incierto. En diciembre, surgieron las primeras versiones sobre la búsqueda de interesados. En enero, con meses de salarios impagos y actividad mínima, la preocupación creció. Posteriormente, en marzo, LA NACION reveló negociaciones avanzadas para una venta, y en abril trascendió que el eventual comprador sería un grupo argentino. Ahora, las conversaciones han ingresado en su fase decisiva.
Chinelli no es ajeno a estos rescates. Durante los años 90, representó a un grupo de accionistas minoritarios y ocupó cargos de conducción en Vassalli, incluyendo la gerencia general, en un período de profunda crisis. Su más reciente paso por la gerencia general fue durante la gestión de Eduardo Marsó, quien había adquirido la compañía en enero de 2024 a Esteban Eskenazi y Matías Carballo con la intención de impulsarla, pero sin lograr consolidar la recuperación.
Reorganización integral y futuro tecnológico
La iniciativa de Chinelli y su grupo contempla una reorganización integral de la firma. Además de la normalización operativa y financiera, el proyecto incluye una transformación tecnológica orientada a modernizar la compañía y desarrollar una nueva generación de productos. “La transformación tecnológica se va a ver con el correr de los próximos meses”, indicaron fuentes cercanas a la iniciativa.
Entre los cambios previstos figura el desarrollo de un brazo financiero propio, un área en la que Vassalli hoy compite en desventaja frente a las grandes multinacionales del sector como John Deere o CNH, que cuentan con sus propias divisiones de crédito para financiar la compra de maquinaria.
Fundada en 1949 por Roque Vassalli, la empresa fue durante décadas un símbolo de la industria nacional de maquinaria agrícola. A lo largo de sus 77 años de historia, atravesó períodos de expansión, concursos preventivos, cambios de propietarios y crisis financieras. Ahora, se encuentra a las puertas de una nueva transición que definirá su futuro.

