Andrés Vázquez, titular de ARCA, y el «plan implacable» para aumentar la recaudación
El titular del organismo recaudador, Andrés Vázquez, ha puesto en marcha un ambicioso plan para mejorar los ingresos del Estado, una tarea crucial en un contexto de caída de la recaudación y en una economía con crecimiento dispar. La estrategia, que cuenta con el aval del ministro de Economía, Luis Caputo, se enfoca en una «implacable cacería» de los mayores contribuyentes y busca aumentar la percepción de riesgo entre aquellos que adeudan dinero.
La necesidad de apuntalar la recaudación es una paradoja en el corazón del proyecto libertario, que promete una reducción de impuestos. Sin embargo, para poder concretar esa meta, es indispensable primero asegurar el cobro de los tributos. Esta prioridad es tan significativa que incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI) se ha involucrado, recomendando una reforma tributaria que incluya una ampliación de la base de contribuyentes del Impuesto a las Ganancias y un endurecimiento del Monotributo, como contrapartida a la posible eliminación de Ingresos Brutos, el impuesto al cheque y las retenciones.
La estrategia de ARCA: algoritmos y foco en grandes jugadores
Lejos de los operativos masivos, la gestión de Vázquez y su equipo se apoya en sistemas predictivos y algoritmos para depurar el padrón de contribuyentes a investigar. Así, se redujo el universo de 4500 a 1500 personas y empresas, concentrando esfuerzos en los casos de mayor impacto. El objetivo es claro: aumentar la percepción de riesgo para que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones por temor a ser detectados.
Una de las jugadas más arriesgadas de ARCA es la investigación a los principales bancos del país. Se han presentado reclamos a dos de las entidades financieras más grandes y a otros bancos más pequeños, por presuntas demoras en el pago de aportes previsionales. Esta estrategia replica la utilizada contra la AFA de Claudio Tapia y Pablo Toviggino, y busca apuntalar la recaudación a través de la puesta al día de los empleadores con sus obligaciones. La detección de problemas en casas de comida y restaurantes importantes anticipa nuevas notificaciones en el sector.
El enfoque en objetivos identificados ya mostró resultados en lugares como Costa Esmeralda, donde los propietarios mostraron buena predisposición a regularizar su situación. Este cambio de paradigma, de «tiros al aire» a «objetivos identificados», es una directriz que bajó el propio Caputo, quien busca concentrar los esfuerzos del Estado donde verdaderamente debe buscar.
El juego y las apuestas, en la mira
Más allá de los bancos, el plan oficial tiene una parada importante en el sector del juego y las apuestas, una actividad que históricamente ha movido intereses millonarios. Ya existen investigaciones en curso alrededor del Bingo de Bahía Blanca, de la familia Bojanich, una de las principales fortunas de esa ciudad, y se prevén avances sobre otros casinos.
Un capítulo aparte merecen las apuestas online, cuyo crecimiento ha sido explosivo, especialmente por su vínculo con el fútbol. Los datos de ARCA son contundentes: en 2025, la recaudación por impuestos asociados a apuestas y premios alcanzó los $189.640 millones, casi el doble que en 2024. El juego por internet fue el principal motor, pasando de $39.500 millones a $93.658 millones en un año, más que duplicando su aporte con una inflación del 30%. Solo en el primer trimestre de 2026, las apuestas online generaron casi $33.000 millones, consolidándose como el rubro más importante del sector.
La conexión entre recaudación, inflación y crédito
La cacería tributaria de ARCA no es un fin en sí mismo, sino un eslabón clave en la «gran cadena» que busca mover el Gobierno. Si ARCA recauda más, el equilibrio fiscal se consolida, la inflación puede bajar y, en consecuencia, las tasas de interés ceder. La baja de tasas, a su vez, es fundamental para la recuperación económica, ya que permitiría que el crédito llegue a sectores que hoy carecen de él.
Aunque los bancos privados se muestran reticentes a bajar las tasas por el retraso en los pagos de deudores, instituciones públicas como el Banco Nación, liderado por Darío Wasserman, están a la expectativa de una reducción mayor para renegociar acreencias y reducir la morosidad. La conexión es evidente: una mayor recaudación es la base para lograr los números positivos de la macroeconomía y, finalmente, que esos beneficios lleguen a la calle.

