Sociedad

Alerta sanitaria por la sífilis: los casos aumentaron 71% y preocupa la transmisión vertical

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“Desde 2015 se mantiene un incremento sostenido en los casos de sífilis”. Con esta advertencia, la ginecóloga Julieta Vera analizó el avance de esta infección de transmisión sexual (ITS) en Argentina. La especialista, que integra la sección de patología vulvar e infecciones del Hospital Italiano, destacó que la población de riesgo se concentra “entre los 19 y los 39 años”, el segmento de adultos jóvenes sexualmente activos.

La preocupación se fundamenta en las cifras del último Boletín Epidemiológico Nacional, que reveló 46.613 casos confirmados en 2025. Este número representa un 71% más que el promedio registrado entre 2020 y 2024, y un 20% más en relación al año anterior. Vera indicó que, si bien la tendencia es global, “lo de Argentina es una cuestión de nicho”.

Transmisión y consecuencias: el foco en la sífilis congénita

La sífilis se contagia a través de las mucosas (oral, anal o genital) durante las relaciones sexuales. Sin embargo, Vera hizo hincapié en la “transmisión vertical”, es decir, de madre a hijo durante el embarazo o el parto. Esta situación fue reforzada por el infectólogo Eduardo López, quien alertó sobre el aumento de mujeres embarazadas con sífilis y sus graves consecuencias: la bacteria puede pasar a la placenta, infectar al feto y provocar desde el nacimiento de un niño muerto hasta enfermedades con alta mortalidad. López, no obstante, llevó tranquilidad al remarcar que “si la mujer embarazada se trata, se puede curar” y, si el bebé ya está infectado, “hay que tratar rápidamente al recién nacido”.

En sus primeras etapas, la sífilis puede presentarse con síntomas leves o incluso ser asintomática, lo que favorece su propagación. Sin un diagnóstico y tratamiento oportunos, la infección puede evolucionar a formas más graves, afectando los sistemas neurológico, cardiovascular y sistémico.

Diagnóstico temprano y prevención: las claves para frenar el avance

Anticiparse es crucial. La ginecóloga Julieta Vera explicó que “con un sólo análisis de sangre se pueden tamizar sífilis, HIV y hepatitis B, que son las enfermedades de transmisión sexual”. La profesional lamentó la “fragilidad del vínculo médico-paciente” que a menudo lleva a subestimar la prevención, a pesar de que “la información está al alcance de todos”.

Para evitar el contagio, la especialista enumeró las siguientes recomendaciones:

  1. Uso de métodos de barrera durante las relaciones sexuales, como preservativo o campo de látex.
  2. Diagnóstico temprano oportuno, incluso en pacientes asintomáticos.
  3. Testeo anual de enfermedades de transmisión sexual.

Tratamiento y la “situación alarmante”

La sífilis es una enfermedad “completamente curable”, sobre todo en estadios tempranos, con una simple inyección de penicilina G. Vera advirtió que, al no ser dolorosa y manifestarse a menudo con úlceras genitales que pueden pasar desapercibidas, el tratamiento debe ser rápido para evitar complicaciones graves.

El médico infectólogo Juan Carlos Cisneros, director de terapia del Hospital Muñiz, calificó el aumento de casos como “una situación alarmante que venimos viendo desde hace dos años”. Cisneros recordó que “desde la década del 90 y hasta el 2005, no teníamos más de 10.000 casos por año”, mientras que se espera cerrar el 2025 con más de 40.000. El infectólogo atribuyó la raíz de la problemática al “abandono del uso de profilácticos”, que considera “la mejor medida costo-efectiva para prevenir las enfermedades de transmisión sexual”. Además, enfatizó la relación entre las ITS: “Cada enfermedad de transmisión sexual es una puerta que se abre para contraer otra”, y como ejemplo, mencionó que “el 35% de los nuevos diagnósticos de HIV también dieron positivo de sífilis”.

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