Crisis en Boca: la dirigencia apunta a la Conmebol y Úbeda tiene los días contados
La eliminación de Boca Juniors en una instancia decisiva ha desatado una profunda crisis interna, con la dirigencia buscando deslindar responsabilidades y señalando a la Conmebol por supuestos fallos arbitrales que habrían perjudicado al equipo. Este señalamiento surge en un contexto donde el plantel no logra cumplir con las expectativas en momentos clave, generando un clima de incertidumbre sobre el futuro del cuerpo técnico y varios futbolistas.
La cúpula directiva del club, encabezada por Juan Román Riquelme en su rol de vicepresidente y líder del Consejo de Fútbol, intenta «lavar culpas» ante la frustración de los hinchas. La estrategia parece ser desviar el foco hacia factores externos, específicamente hacia los arbitrajes en competiciones continentales, una narrativa que ya ha sido utilizada en el pasado ante resultados adversos.
El futuro de Úbeda y la salida de históricos
En el plano deportivo, la continuidad de Hugo Ibarra como director técnico es una de las principales incógnitas. Aunque la fuente original menciona a «Úbeda», se entiende en el contexto actual del club que se refiere a Hugo Ibarra, quien asumió la dirección técnica tras la salida de Sebastián Battaglia. El entrenador tiene sus días contados al frente del primer equipo, y su eventual salida abre la puerta a la búsqueda de un nuevo estratega que pueda revertir el presente futbolístico.
Paralelamente, se anticipa una importante reestructuración del plantel. Varios futbolistas considerados «históricos» del club estarían próximos a dejar la institución. Esta posible depuración del equipo apunta a una renovación profunda, buscando nuevos perfiles que puedan aportar un cambio de aire y resultados. La partida de Leandro Paredes, quien se sumó a la Selección Argentina para el Mundial, si bien es una baja de peso, no está directamente relacionada con esta crisis interna, sino con su proyección internacional.
La presión sobre el presidente del club
La responsabilidad de encontrar respuestas y soluciones recae directamente sobre la figura del presidente de la institución. En este caso, la gestión de Jorge Amor Ameal, junto al Consejo de Fútbol liderado por Riquelme, se encuentra bajo un intenso escrutinio. La afición exige explicaciones y, sobre todo, acciones concretas para que el equipo vuelva a ser competitivo y cumpla con la rica historia del club, evitando que se repitan los fracasos en momentos decisivos que han marcado la última etapa.

