Energía: Mindlin y Marín defendieron la generación de empleo y el optimismo del Gobierno
En una semana marcada por la caída del barril de petróleo Brent, que perforó los US$100 por primera vez en un mes y descendió cerca del 10% hasta los US$94, dos de las figuras más influyentes del sector energético argentino, Marcelo Mindlin y Horacio Marín, salieron a respaldar el discurso gubernamental y a defender a la industria de una crítica recurrente: la supuesta baja generación de empleo.
Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía y accionista de TGS y Sacde, empresas que en conjunto comprometieron inversiones por más de US$7500 millones en los últimos meses, fue categórico en su optimismo. “Es realmente muy difícil pensar que la Argentina no va a generar empleo y no va a crecer de manera significativa en los próximos años”, afirmó.
El empresario refutó la idea de que el sector energético genera pocos empleos, calificándola de “muy injusta”. “Más allá de lo que digan los periodistas y los economistas, es imposible que toda esta inversión no genere empleo. Dicen que es un sector ganador, pero que genera poco empleo. La energía invierte millones de dólares y genera miles de puestos de trabajo”, enfatizó Mindlin, quien recordó que cada proyecto tiene un plazo de dos años y medio entre la decisión y la ejecución, lo que implica una promesa de empleo diferida pero concreta.
Inversiones millonarias y la promesa de empleo
Las empresas de Mindlin tienen una agenda de obras sin precedentes. TGS invertirá US$3000 millones en un poliducto y una planta de fraccionamiento para exportar propano, butano y gasolina natural desde Vaca Muerta. Se estima que este proyecto generará 19.000 empleos directos e indirectos y US$1200 millones anuales en divisas. Por su parte, Pampa Energía solicitó adherirse al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) para el desarrollo upstream de su yacimiento Rincón de Aranda, con una inversión estimada en más de US$4500 millones que incluye pozos, plantas de tratamiento, oleoductos y gasoductos.
Además, Fértil Pampa, vinculada al grupo, presentó un proyecto de US$2400 millones para construir una planta de urea granulada en el Polo Industrial de Bahía Blanca, lo que reduciría la dependencia argentina de fertilizantes importados. En abril, Mindlin también formalizó su ingreso como accionista y presidente de Loma Negra, la cementera líder del mercado, que volvió a manos argentinas tras la reestructuración del holding brasileño InterCement.
El empresario fue explícito en su alineamiento con el ministro de Economía, Luis Caputo, quien también disertó en la 12° edición del Latam Economic Forum: “Acompañamos la visión de mucho optimismo para los próximos años que dice el ministro”.
El optimismo de YPF y la visión de Marín
Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, habló después de Mindlin y mantuvo el mismo tono optimista. Reiteró su proyección de que Argentina exportará más de US$30.000 millones anuales en petróleo y gas a partir de 2031 y subrayó que “la riqueza la hacen los privados; los gobiernos dan las condiciones”.
“Es el momento de generar riqueza porque el Gobierno dio los incentivos para que los privados invirtamos. Todos los que estamos en la actividad privada tenemos que invertir porque somos los que generamos valor”, dijo Marín, en una arenga a los 300 empresarios presentes, entre ellos el ministro Caputo.
Marín elogió a Mindlin durante su presentación: “Para mí es un honor hablar al lado tuyo. Yo soy un buen empleado, él es un buen empresario. Aprendo de él”. El ejecutivo repasó los pilares de su gestión, que incluyen el desarrollo total de Vaca Muerta en petróleo, el proyecto de exportación de GNL, la gestión activa del portafolio y la salida de activos deficitarios. Destacó que la acción de YPF alcanzó la semana pasada su valor más alto desde que cotiza en bolsa, superando los US$52, con una suba del 43% en el año y de más del 140% desde el inicio de su gestión.
“Los pozos de Vaca Muerta son mejores que cualquier yacimiento de Estados Unidos. La naturaleza jugó a nuestro favor”, aseguró Marín. Anticipó que YPF y la industria en su conjunto invertirán US$130.000 millones en los próximos años. Aclaró que su mandato se extiende hasta 2031, y cerró con una promesa personal que generó aplausos: “Me cargué Infinía hasta 2031 y no me tomo vacaciones hasta ese año”.

