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Conflicto gremial: Granja Tres Arroyos cerró su histórica planta en Entre Ríos

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La empresa avícola Granja Tres Arroyos anunció el cierre por tiempo indeterminado de su histórica planta ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. La compañía argumentó que la medida se debe a “constantes conflictos gremiales” que paralizaron sus operaciones, generando un quiebre en la cadena de producción avícola de la región.

La decisión se enmarca en una “tormenta perfecta” que atraviesa la firma desde 2023. A los problemas internos se suman una delicada situación financiera, el golpe de la emergencia sanitaria por la gripe aviar que cerró mercados de exportación clave y una pérdida general de competitividad del sector.

Granja Tres Arroyos anuncia que ha decidido cerrar por tiempo indeterminado su planta de Concepción del Uruguay debido a los constantes conflictos gremiales que paralizaron sus operaciones generando un quiebre en la cadena de producción avícola de la región.

En la planta de Concepción del Uruguay, la empresa faenaba 200.000 pollos por día, con un esquema de dos turnos que empleaba a 350 personas cada uno.

Crisis financiera y antecedentes

La situación económica de Granja Tres Arroyos es crítica. Según la Central de Deudores del Banco Central, la firma acumula 2.574 cheques rechazados por un valor de $54.708.741.157,66. La empresa ya había recurrido a herramientas de salvataje como un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), implementó un programa de retiros voluntarios y reestructuró el pago de salarios de manera escalonada y en cuotas.

A pesar de estos esfuerzos, la compañía señaló que la reestructuración chocó de frente con la conflictividad laboral en la planta entrerriana. En los últimos meses, se registraron “medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas” que anularon la previsibilidad operativa necesaria para la faena y procesamiento.

Se reportaron actitudes violentas y bloqueo por parte de algunos responsables sindicales hacia los trabajadores que manifestaban su voluntad de trabajar para sostener el funcionamiento de la planta y preservar sus fuentes de trabajo. Luego de agotar todas las instancias posibles de diálogo y ante la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad para operar, la compañía se vio forzada a tomar la difícil decisión de cerrar la planta por tiempo indeterminado, a la espera de encontrar canales de entendimiento que le permitan continuar con sus operaciones en el futuro.

Escalada del conflicto interno

Desde la empresa explicaron que el conflicto interno se agravó tras las elecciones sindicales de abril pasado, en las que compitieron cuatro listas. La lista ganadora obtuvo el 30% de los votos, y la ajustada diferencia entre las agrupaciones derivó en una “convivencia muy caótica” y una creciente disputa de poder gremial.

La tensión escaló en los últimos días cuando un sector opositor impulsó un bloqueo que impidió el normal funcionamiento de las instalaciones, aun cuando cerca de 200 trabajadores se presentaron para cumplir con el turno mañana. Fuentes de la compañía indicaron: “No quisimos incentivar una situación que pudiera derivar en algo peor”.

Frente a este escenario, la empresa resolvió redireccionar cerca del 50% de la producción avícola hacia otras firmas del sector para garantizar la continuidad operativa. Sin embargo, advirtieron que el volumen de aves que quedó en los establecimientos propios ya no alcanza para volver a poner en marcha la planta en las condiciones actuales.

Impacto regional y trayectoria

La crisis golpea especialmente a los productores integrados de la provincia. Ricardo Unrein, de la Cámara Argentina de Productores Integrados de Pollos (Capit) e integrante de la comisión de avicultura de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), había manifestado la preocupación e incertidumbre en el sector.

En Entre Ríos hay aproximadamente 2.200 productores avícolas, de los cuales alrededor de 200 están integrados a Granja Tres Arroyos. La empresa, con 65 años de trayectoria y más de 5.000 empleados en todo el país, faenaba cerca del 35% de los pollos del país, lo que equivale a casi un millón de aves por día. La firma se encuentra abocada a la búsqueda urgente de soluciones para sostener sus actividades, resguardar las fuentes de empleo y consolidar su legado productivo.

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