Tedeum del 25 de Mayo: Milei no invitó a Victoria Villarruel y se desata una polémica
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, no fue invitada formalmente al tradicional tedeum del 25 de Mayo que se celebrará en la Catedral Metropolitana. Esta decisión, emanada de la Presidencia, ha provocado una nueva controversia pública, sumando tensión a la relación con el Arzobispado de Buenos Aires, que se ha deslindado de la responsabilidad sobre las invitaciones.
La situación no solo pone de manifiesto una aparente falta de comunicación o un enfriamiento en el vínculo entre el presidente Javier Milei y su vicepresidenta, sino que también reaviva la discusión sobre el protocolo y las formalidades de los actos patrios. El tedeum, una ceremonia de Acción de Gracias con raíces históricas en la Argentina, tradicionalmente convoca a las máximas autoridades de los tres poderes del Estado, lo que hace aún más notoria la ausencia de la segunda figura en la línea de sucesión presidencial.
La postura del Arzobispado
Frente a la polémica, el Arzobispado de Buenos Aires ha querido dejar en claro su rol en la organización del evento. Fuentes eclesiásticas indicaron que la responsabilidad de cursar las invitaciones a los funcionarios de alto rango recae exclusivamente en la Casa Rosada. Esta aclaración busca desvincular a la Iglesia de cualquier implicación en la decisión de excluir a la vicepresidenta, trasladando el foco de la controversia directamente al seno del Gobierno nacional.
La falta de invitación a Villarruel para un evento de esta envergadura es un hecho poco común en la historia política reciente del país y puede interpretarse como un signo de la creciente distancia interna que atraviesa la cúpula del Poder Ejecutivo. La ceremonia del 25 de Mayo, que conmemora la Revolución de Mayo, es uno de los actos protocolares más importantes del calendario nacional, y la ausencia de la vicepresidenta en él podría enviar un mensaje político significativo sobre las dinámicas dentro de la administración actual.

