Macri precalienta para 2027 y radicalismo busca diferenciarse de Milei
Mauricio Macri comenzó a “precalentar” para 2027, utilizando una metáfora futbolística ante una veintena de dirigentes del PRO de Cuyo en un almuerzo en Mendoza. Pese a seguir rechazando la idea de una candidatura presidencial para el próximo turno electoral, el expresidente avivó el entusiasmo de la militancia con consignas que apuntan a la preparación y construcción de una alternativa para el futuro.
La reunión, que tuvo lugar en la bodega Weinert, congregó a referentes de Mendoza, San Luis, San Juan, Catamarca y La Rioja. Durante el encuentro, se analizaron las posibilidades del PRO en cada territorio y la conformación de alianzas para mejorar la representación legislativa. El clamor de “Mauricio Presidente” fue una constante, aunque el propio Macri lo atemperó con la frase del “precalentamiento”, manteniendo viva la expectativa.
El juego de tronos del PRO y la UCR
El juego político de Macri, que busca mantener el “fuego partidario en función piloto”, se refleja en su creciente imagen en encuestas como el dirigente de mejor consideración entre los aliados del gobierno. Sus mensajes, como “Prepárense. Porque el PRO tiene que estar listo cuando llegue el momento. No nos gusta improvisar” y “Tenemos que llegar con capacidad de construir lo que falta”, buscan movilizar a la militancia.
Esta estrategia, sin embargo, genera un “abrazo del oso” para el presidente Javier Milei, quien aspira a la reelección en 2025. Depender de un aliado que, aunque apoya el rumbo, considera la gestión “perfectible”, puede ser un arma de doble filo. La situación es comparable a la presión que Cristina Fernández de Kirchner ejerce sobre Axel Kicillof: la adhesión tardía puede definir una elección y permitir el control de candidaturas legislativas.
En este “sangriento juego de tronos”, la derrota de Milei implicaría también una pérdida para Macri, unidos por la “fatalidad de pertenecer a la misma familia”. Lo mismo ocurre en el eje Cristina-Axel: una eventual derrota de Kicillof en una candidatura presidencial agravaría la situación política de la expresidenta.
La gira “Próximo Paso” de Macri, concentrada en Cuyo, incluyó una reunión a solas con el gobernador mendocino Alfredo Cornejo. El encuentro, con Fernando de Andreis como testigo, sentó las bases para mantener el acuerdo entre el PRO y la UCR local en las elecciones del próximo año. Mendoza, una de las provincias más grandes en cantidad de votos, es clave. Macri incluso propuso al intendente de Luján, Esteban Allasino, como candidato a senador por esa provincia, una jugada estratégica considerando que el radicalismo gobierna allí.
El radicalismo busca una agenda nacional
Paralelamente, la UCR también se rearma. Un seminario autoconvocado de dirigentes del sector moderado del partido, con figuras como Ernesto Sanz, Jesús Rodríguez y Mario Negri, debatió en torno al documento “Siete desafíos argentinos”. Este informe, elaborado tras las elecciones de 2025 por Rodríguez y técnicos de la Fundación Alem, analiza las falencias del actual gobierno y propone construir una alternativa que supere la situación del partido.
El documento critica el “ajuste drástico en lo fiscal sin programa consistente de estabilización”, los “serios déficits en lo monetario”, la “gestión política sectaria”, el “extremismo cultural” y el “manifiesto desdén por la institucionalidad liberal” del gobierno de Milei. La UCR, que gobierna cinco provincias pero tiene la menor cantidad de diputados en su historia (16, divididos en tres bloques), busca construir un “arco moderado progresista” para diferenciarse del mileísmo y del kirchnerismo.
Una reunión de gobernadores radicales en el Comité Nacional, la primera con la conducción del nuevo presidente Leonel Chiarella, ratificó la necesidad de diferenciarse del gobierno nacional, a pesar de que parte del electorado radical acompaña la estabilidad macroeconómica. El documento resultante advierte que el adversario político prioritario ya no es el peronismo, sino La Libertad Avanza y el espacio liberal de Milei, con quien, paradójicamente, LLA mantiene acuerdos discretos.
La UCR busca “aglutinarse, hacerse fuertes y que nos vean jugando”, y alerta sobre la falta de diálogo y el maltrato a los aliados por parte del gobierno. Como adelanto de esta cumbre, Ernesto Sanz y Miguel Pichetto mantendrán un diálogo público esta semana en el salón El Obrador de CABA.
Diferenciación del peronismo K y la incertidumbre gubernamental
En otro frente, grupos como el Peronismo Federal, animado por Guillermo Michel, Juan Manuel Olmos y Victoria Tolosa Paz, junto a figuras como Sergio Uñac, manifiestan un “despertar a la razón” en torno a la necesidad del equilibrio fiscal. Esta postura busca diferenciarse del ciclo de inflación asociado a la gestión de Cristina Kirchner, tomando distancia táctica del peronismo K.
La incertidumbre política se agudiza por las “distracciones” que el propio gobierno genera, como los casos Adorni, las internas entre funcionarios o las querellas con la vicepresidenta Victoria Villarruel. Estos episodios, que el gobierno intenta ocultar con una narrativa de fortaleza y reelección de Milei, alimentan los preparativos para 2027, mientras la realidad fuera de esa “burbuja” plantea serias dudas sobre tales afirmaciones.

