Crisis yerbatera: Playadito defendió la desregulación de Milei y culpó al INYM por los bajos precios
POSADAS, Misiones.- La desregulación del sector yerbatero impulsada por el gobierno de Javier Milei encontró un inesperado y contundente defensor: Gustavo Quatrin, CEO de Playadito, la marca número uno del país. En un debate celebrado en la Comisión de Economías Regionales de Diputados, Quatrin, considerado uno de los principales referentes de la industria, defendió el esquema de libre mercado y responsabilizó al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) por los ciclos de precios bajos que hoy afectan a miles de pequeños productores.
“La solución está en el mercado y no en que el Estado nos diga a cuánto vender o comprar”, sostuvo Quatrin vía Zoom, explicando que su ausencia presencial se debió a cuestiones de agenda. Su intervención marcó un punto de inflexión, ya que, según fuentes del sector, es la primera vez en los dos años y medio de desregulación que un referente industrial de su envergadura se atreve a respaldar públicamente la medida, en parte por temor a la reacción de los pequeños productores.
El debate en Diputados y las voces en pugna
La sesión en el Congreso, impulsada por los diputados Luis Basterra y Julia Strada (ambos de Unión por la Patria), puso en evidencia la profunda división en el sector. Por un lado, media docena de pequeños productores misioneros, el gobierno provincial y el exgobernador y actual diputado Oscar Herrera Ahuad, reclamaron medidas urgentes para paliar la crisis de precios bajos de la hoja verde, que estiman afecta a unos 12.500 yerbateros.
En la vereda opuesta, defendiendo la desregulación, estuvieron presentes el diputado misionero de La Libertad Avanza (LLA) Diego Hartfield, el actual presidente del INYM, el libertario Diego Correa, y Joaquín Comas, exdirector del organismo en representación de la industria correntina.
Federico Sturzenegger, ideólogo del DNU 70/2023 que desreguló la actividad, suele atribuir a esta medida mejoras en el sector, citando la baja del precio en góndola y el aumento de las exportaciones como prueba de su éxito.
La visión de Playadito: sobreoferta y críticas al INYM
Quatrin admitió que los precios actuales de la hoja verde son de “abandono” y que los mejores valores que se pagan están un 50% por debajo de los de finales de 2023. No obstante, matizó: “Hay que hacer ajustes a muchas cosas que se dijeron. Está claro que estamos ante un período de sobreoferta que las exposiciones anteriores lo reafirman, cada 30 años pasamos de precios espectaculares a precios de abandono”.
El CEO de Playadito, marca que representa el 20% de la yerba vendida en Argentina, fue categórico al culpar al INYM por haber potenciado estos ciclos de precios, “dando señales equivocadas al mercado” y provocando una “explosión de plantaciones” que, a su vez, derivó en los actuales precios bajísimos. “Ante una situación así (de bajos precios) le introducimos mecanismos de regulación, no tengo la menor duda de que vamos a agravar el problema”, afirmó, sugiriendo que la regulación de precios de la materia prima por parte del INYM fue la causa o al menos potenció el problema.
El clamor de los pequeños productores
“Vine desde Andresito hasta Buenos Aires para hacerles saber a los diputados que en Misiones nos estamos fundiendo cada día más. Somos gente de trabajo. No pedimos ninguna ventaja. Solo queremos que nos paguen un precio justo y digno por los yerbales que cultivamos. Vemos que la yerba aumenta su precio en los supermercados y a nosotros hoy nos están pagando la mitad de lo que nos pagaban hace tres años. Es imposible seguir así”, explicó la pequeña productora Susana Cuadra.
En defensa del pequeño productor y reclamando la restitución de las facultades regulatorias al INYM, se hizo presente Hugo Sand, referente del histórico tractorazo de 2001 que impulsó la creación del organismo con la Ley 25.564. Las voces de los tareferos también se hicieron oír. Ana Cubilla, de un sindicato de tareferos de Andresito, alertó sobre la “ida masiva a Brasil” de recolectores y pequeños productores en busca de mejores condiciones laborales, donde, según dijo, se les paga el equivalente a 30 dólares como jornaleros.

