Agro: proyectan exportaciones récord por US$ 75.000 millones para 2035 y piden fin a impuestos distorsivos
Mientras la agenda política nacional se enfoca en las vicisitudes del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y las tensiones internas, la macroeconomía argentina exhibe señales de recuperación. El superávit fiscal sostenido, el crecimiento de las exportaciones y la acumulación de divisas por parte del Banco Central (BCRA) marcan un nuevo escenario, donde sectores como el energético, el minero y, fundamentalmente, el agroindustrial, emergen como pilares de expansión.
El Ministerio de Economía proyecta que las exportaciones de los sectores energético y minero, que en 2025 generaron en conjunto 15.000 millones de dólares, alcanzarán entre 65.000 y 80.000 millones de dólares para 2035. Estos proyectos se benefician de la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que busca atraer capitales a gran escala.
El agro, motor de crecimiento inmediato
El sector agroindustrial se perfila como el de mayor dinamismo a corto plazo. Se estima que cerrará 2025 con un récord de producción granaria y exportaciones por 52.000 millones de dólares de todo el complejo, según datos oficiales. Las proyecciones de la Fundación Producir Conservando, presentadas en un seminario reciente, apuntan a una producción de 180 millones de toneladas de granos y subproductos para 2035.
El Ministerio de Economía eleva aún más la vara, proyectando que las exportaciones del complejo agroindustrial llegarán a un rango de 75.000 a 85.000 millones de dólares para 2035, contribuyendo a un total país de entre 140.000 y 165.000 millones de dólares, significativamente superior a los 87.000 millones registrados en 2025. Este potencial se sustenta en la demanda internacional creciente, que augura volúmenes y precios favorables para los productos argentinos.
La agroindustria es seguramente, con los actuales niveles de inversión que realiza anualmente, el que puede generar buenos resultados más rápidamente, ya que tiene el talento, las tierras y las tecnologías disponibles.
Solo el sector granario invierte anualmente 24.000 millones de dólares en gastos directos de producción, cifra que se espera alcance los 30.000 millones en 2035.
Demandas del sector para consolidar el despegue
José Luis Daza, viceministro de Economía, enfatizó en la Bolsa de Comercio de Córdoba la urgencia de implementar cambios que garanticen la apertura económica, nuevas inversiones y el crecimiento esperado. Desde el sector agroindustrial, la Fundación Producir Conservando insiste en la necesidad de un cronograma rápido para la reducción y eventual eliminación de impuestos distorsivos.
Entre los gravámenes que limitan la rentabilidad y el crecimiento de las empresas se mencionan los derechos de exportación, Ingresos Brutos, créditos y débitos bancarios, y distorsiones en el IVA. La propuesta es que esta reducción o eliminación se realice a cuenta del Impuesto a las Ganancias de empresas y personas físicas, disminuyendo el costo fiscal y fomentando la formalización de la economía.
El Gobierno ya ha iniciado trabajos en la dirección de mejoras en infraestructura, como la licitación de la hidrovía y concesiones de rutas y accesos a puertos, además de la reducción de burocracias y regulaciones. Sin embargo, el sector agroindustrial subraya que, a diferencia de otros rubros que requieren el RIGI, el campo puede arrancar su expansión de inmediato si se eliminan las barreras tributarias. La visión es clara: aprovechar las oportunidades globales con un orden macroeconómico interno que genere confianza y señales claras de apertura al mundo.

