Conflicto por el ajuste: intendentes bonaerenses del PJ se enfrentan a Camioneros por la recolección de residuos
La municipalización del servicio de recolección de residuos o del barrido se ha convertido en una variable de ahorro crucial y a la vez conflictiva para los intendentes de la provincia de Buenos Aires. En los últimos meses, esta estrategia fue adoptada por municipios como Villa Gesell y La Plata, desatando la resistencia del gremio de Camioneros, que en el caso de la localidad costera incluyó una demostración de fuerza con la presencia de Pablo Moyano, secretario adjunto del sindicato.
La polémica se reavivó con la intervención de Hernán Doval, líder de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (Fesimubo), quien manifestó una opinión favorable a la municipalización. Esta alternativa de ahorro se propaga como un rumor en otros distritos, en un contexto de caída en la coparticipación provincial que presiona las finanzas municipales.
Villa Gesell y La Plata, los primeros en avanzar
En Villa Gesell, el intendente peronista Gustavo Barrera recortó un porcentaje del servicio de barrido. La Municipalidad informó a LA NACION que la decisión se tomó al no renovar el contrato de barrido manual, que representaba un gasto de 40.000.000 pesos mensuales. Aunque Camioneros realizó una protesta y hubo una conciliación obligatoria, la comuna logró su cometido de ahorrar en ese servicio. Actualmente, el personal se reincorporó a la empresa tercerizada, pero sin responsabilidad económica directa del municipio, gracias a un plan provincial que costea el 50% de los salarios.
Desde la comuna costera, se señaló que no se planea municipalizar la recolección de residuos sólidos, pero se admitió que el contrato más grande es el de la recolección. El distrito enfrenta una significativa pérdida neta de recursos de coparticipación provincial: 2.903.492.707 pesos en 2025 y 750.405.215 pesos hasta marzo de 2026. La consultora PPA indicó que las transferencias provinciales a Villa Gesell cayeron un 11,3% durante el primer trimestre de 2026 respecto al mismo período del año anterior.
En La Plata, el intendente peronista Julio Alak implementó la municipalización de una porción de la recolección de residuos de la empresa ESUR, en nueve localidades: Abasto, Arana, Arturo Seguí, El Peligro, Etcheverry, Ignacio Correas, Lisandro Olmos, Melchor Romero y Sicardi-Garibaldi. Fuentes distritales indicaron que la medida evitó despidos, se abrieron retiros voluntarios y se achicaron servicios. Se estima que el ahorro anual con este cambio de sistema rondaría los 10.000 millones de pesos, de un presupuesto total cercano a los 90.000 millones anuales destinado a ESUR. A fines de marzo, Camioneros también realizó una asamblea en la capital provincial para oponerse a posibles despidos.
La consultora PPA registró una caída del 1,59% en las transferencias provinciales a La Plata en el primer trimestre de 2026, en comparación con el mismo lapso de 2025.
Cruces entre Moyano y Doval
El gasto en la recolección de residuos por empresas privadas es la erogación principal para muchos presupuestos municipales. Un distrito mediano del interior bonaerense, con servicio privatizado, insume unos 300.000.000 pesos mensuales en esta tarea.
A principios de marzo, Hernán Doval, secretario general de Fesimubo, declaró que el costo del servicio de recolección “baja un tercio” si lo realizan trabajadores municipales y abogó por “remunicipalizar la recolección de los residuos sólidos en todos los municipios de la provincia de Buenos Aires”. Esta postura generó una fuerte réplica de Pablo Moyano.
“¿Qué diferencia hay entre Luis Caputo, Federico Sturzenegger, Manuel Adorni, Jorge Macri y este señor Doval? Ninguna. Todos quieren lo mismo: precarizar trabajadores, reducir salarios y empujar a miles de familias trabajadoras a la pobreza”, remarcó el número dos del sindicato de Camioneros.
Días después, la Fesimubo emitió una declaración de apoyo a Doval, reivindicando su postura y lanzando una crítica velada a Camioneros. El comunicado subrayó la lucha contra la precarización y los bajos salarios en el sector municipal, pero enfatizó que no buscan “robarle afiliados a otros gremios” y tienen una “concepción solidaria y fraterna de la clase trabajadora”.
La posibilidad de buscar ahorros mediante la municipalización de la recolección de residuos es un tema que circula en otros distritos, aunque las fuentes oficiales prefieren el silencio. En Ituzaingó, por ejemplo, se analiza la baja del IVA para los municipios en estos contratos. En Bahía Blanca, los camioneros realizaron una asamblea ante versiones de achique en la recolección y el barrido, atribuidas por el sindicato a sectores de la oposición local.

