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Revolución digital en Argentina: el efectivo pierde terreno y las cuentas en dólares se disparan

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La economía argentina experimenta una profunda transformación digital que redefine los hábitos de pago y el uso del dinero. Actualmente, por cada peso en efectivo que circula, hay $2,35 que lo hacen de forma digital, un indicador claro de la migración hacia soluciones como transferencias inmediatas, pagos con QR y cheques virtuales.

Detrás de esta revolución se encuentra Coelsa, la infraestructura que desde 2020, bajo la dirección de su CEO Atilio Velaz, conecta a bancos y billeteras digitales. Velaz subraya que esta digitalización abarca incluso a la economía informal: “Hasta la informalidad también se da en billeteras digitales, cuando un comercio te pide que le transfieran al alias. El 100% de las personas que están en actividad económica, tanto formal como informal, están digitalizadas. Llegamos a un mínimo histórico en el uso de cajeros automáticos, la gente cada vez retira menos efectivo”, afirma.

Los datos de Coelsa revelan que en Argentina existen 339 millones de cuentas digitales. En promedio, cada ciudadano posee ocho cuentas: cuatro bancarias (CBU) y cuatro en billeteras digitales (CVU).

El boom de las cuentas en dólares y el QR imparable

En línea con la política del gobierno de Javier Milei de fomentar una economía bimonetaria, las cuentas en dólares muestran un crecimiento significativo. Durante el primer cuatrimestre de este año, se abrieron 2,8 millones de cuentas en dólares en bancos, lo que representa un aumento del 6,22% respecto al cierre del año anterior.

“Las transacciones en dólares también crecieron a dos dígitos contra año. El modelo económico es bimonetario, por eso también el Banco Central habilitó este año los echeq en dólares para las empresas. Cada vez hay más transacciones, cada vez más volumen. Sobre todo en el segmento inmobiliario, de bienes de uso, automóviles. Pero no hay operaciones en dólares donde la compra habitual es en pesos, los comercios no lo adoptaron”, explica Velaz, un año después de que el Gobierno permitiera a los negocios vender tanto en pesos como en moneda extranjera.

A diferencia de otras regiones, donde predominan los pagos por aproximación (contactless), en Argentina la innovación se centró en el código QR interoperable. Este método se ha consolidado como un hábito de consumo, registrando 931 millones de operaciones en el primer cuatrimestre del año, un salto exponencial del 70,13% anual.

El uso del QR es diverso y abarca múltiples categorías de gasto:

Combustible: $16.822
Supermercados: $17.285
Farmacias: $21.276
Restaurantes: $22.538
Carnicería y alimentos: $30.130
Servicios públicos: $66.358
Vinotecas y licorerías: $88.714
Créditos: $107.515

Incluso el transporte público se suma a esta tendencia. Aunque aún se implementa en algunos colectivos y subtes de Capital Federal, Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza y Córdoba, el pago con QR es el medio más elegido en los segmentos sociales más bajos (C3, D1 y D2).

Velaz anticipa nuevas innovaciones: “Cuando hablas de la cultura, el QR es bien de Asia y de América Latina. Cuando vas a Norteamérica o Europa, el medio de pago más difundido son las tarjetas, porque tenés otro tipo de cultura y otra idiosincrasia. Por eso lanzamos el NFC, donde se podrá elegir pagar con QR o con contactless desde cualquier cuenta virtual”. Las billeteras digitales ya trabajan para incorporar las transferencias por aproximación, facilitando pagos con solo acercar un celular a otro.

El echeq afianza la cadena de pagos

La digitalización también transforma el ámbito corporativo. El echeq representa ya el 61% del total de cheques presentados al cobro en el sistema financiero, con una emisión de 11,9 millones de documentos en lo que va del año y un crecimiento interanual del 13,47%.

Si bien el 79% de estos instrumentos son operados por personas jurídicas, los profesionales explican el 21% restante. La eficiencia del echeq es notable:

El echeq rechazado por ‘falta de fondos’ representa una décima parte del cheque físico, porque atrás tiene mucha responsabilidad y trazabilidad. Al momento de cobrar, prácticamente el 100% del total se cobra -apenas un 0,4% es rechazado-, mientras que en el cheque físico esa cifra asciende al 4% del total. Es la cadena de pagos del país, el indicador al que se tiene que mirar para analizar la economía, y con el echeq el rechazo es ínfimo.

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