Protestas y detenidos por red de «médicos truchos» en La Matanza
Fuertes protestas se desataron este miércoles en una clínica de González Catán, La Matanza, vinculada a una presunta red dedicada a falsificar documentación médica y ejercer ilegalmente la medicina bajo el nombre “Argentina Salud”. La manifestación, que incluyó incidentes y destrozos, se intensificó tras la muerte de un paciente en el establecimiento, según la denuncia de su hijo, quien lamentó que su padre falleció “a los 15 o 20 minutos” de haber recibido una inyección.
La indignación vecinal crece al conocerse que la clínica seguía operando a pesar de los 13 allanamientos simultáneos realizados el martes por la Policía Federal en Virrey del Pino, González Catán y Ramos Mejía. Los operativos derivaron en la detención de al menos cinco personas, en el marco de una causa caratulada “asociación ilícita, ejercicio ilegal de la medicina y otros”.
La red de falsificación y sus responsables
La investigación preliminar sugiere que la estructura operaba desde hace aproximadamente cuatro o cinco años, con sedes en Virrey del Pino, González Catán y San Justo. Entre los principales investigados aparecen Rubén Santanceri y Gabriel Muse, quienes ya registran antecedentes por homicidio en una causa relacionada con piratas del asfalto.
La trama delictiva fue desarticulada a partir de la denuncia penal de la cirujana plástica Romina Neyra, quien ejerce en Palermo. En diciembre de 2025 (sic), Neyra descubrió que circulaba un certificado médico falso con una firma que aparentaba ser la suya, el cual incluso había sido presentado en un juicio oral. La médica relató en declaraciones televisivas que la matrícula utilizada no correspondía a su habilitación provincial ni a su especialidad, y que nunca había trabajado para “Argentina Salud”.
La denuncia de Neyra permitió a la fiscalía detectar consultorios que funcionaban en distintos puntos de La Matanza, donde se atendían pacientes y se organizaban traslados y servicios médicos a domicilio. Allí, estudiantes de medicina y enfermeros habrían utilizado sellos y matrículas obtenidas de bases de datos del Colegio de Médicos bonaerense para confeccionar certificados y otra documentación falsa, haciéndose pasar por profesionales habilitados.
Se estima que al menos 50 médicos de la Ciudad de Buenos Aires habrían sido afectados por estas maniobras. Además, la investigación reveló irregularidades vinculadas con ambulancias no habilitadas, farmacias clandestinas y adulteración de documentación sanitaria.
Incidentes en la clínica y pedido de clausura
Durante la manifestación en González Catán, el hijo del paciente fallecido intentó ingresar a la clínica, lo que derivó en una violenta confrontación con los empleados del lugar, que culminó en golpes y destrozos de vidrios. Efectivos de la Policía Bonaerense debieron intervenir para bloquear la entrada, mientras los empleados permanecían en el interior del establecimiento.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que, tras tomar conocimiento de los hechos, la policía provincial solicitó a la fiscal la clausura preventiva de la clínica ante la sucesión de irregularidades y el incidente fatal.
La causa está a cargo del fiscal Fernando Garate, de la UFI descentralizada N°1 de La Matanza, y del juez de Garantías Rubén Ochipinti. Los procedimientos fueron realizados por la División Investigación del Robo Organizado de la Policía Federal.
“En Argentina Salud ejercían ilegal la medicina, no solo robaban un sello. El médico está desprotegido porque cualquiera en cinco minutos hace una matrícula, la que te llevó diez años de estudio, sin ningún papel. Y el paciente es el principal damnificado en la cuestión, buscan a los más vulnerables”, expresó la cirujana Romina Neyra, destacando la vulnerabilidad del sistema y de los pacientes.

