Lorianne: el club ‘fantasma’ que vota en AFA y responde a Toviggino
En el entramado de la Asamblea de la AFA, el órgano máximo del fútbol argentino compuesto por 46 miembros, un voto crucial, el del fútbol femenino, recae en una asociación civil con una historia inusual: Lorianne. Ubicada en un departamento de Martínez, en la zona norte del AMBA, esta entidad nació en 2017 como protectora de animales en extinción y, dos años más tarde, viró inesperadamente hacia el deporte rey, vinculándose estrechamente con la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino y respondiendo políticamente al tesorero Pablo Toviggino.
La presencia de Lorianne en la Asamblea de la AFA no es un hecho aislado. Se enmarca en una estrategia de la actual conducción, liderada por Claudio Tapia y Toviggino, para asegurar apoyos y blindar su permanencia. Lo que comenzó en 2019 como trámites administrativos, se consolidó en una red de asociaciones civiles, una verdadera “mamushka” de influencias, diseñada para sostener el poder de turno y, potencialmente, dificultar cualquier cambio de gestión.
De la protección animal al voto en AFA
La historia de Lorianne Asociación Civil se inicia el 24 de agosto de 2017, con un acta fundacional que la describe como una agrupación de veterinarios de la zona norte, cuyo objetivo principal era “prevenir y actuar ante el sufrimiento animal” y “promover la adopción de animales en situación de calle”. Su sede, que aún mantiene, es un departamento sobre la calle Hipólito Yrigoyen en Martínez. En sus primeros meses, Lorianne incluso fue noticia por asistir a la Policía de la Ciudad en la captura de una serpiente pitón en Villa Luro, un hecho que la alejaba por completo del ámbito deportivo.
El giro hacia el fútbol se produce el 17 de julio de 2019. En una Asamblea General Extraordinaria y Ordinaria, los firmantes del documento ya no eran los veterinarios originales, sino figuras vinculadas al fútbol y a Pablo Toviggino. Entre ellos, Juan Pablo Beacon, mano derecha y asesor legal de Toviggino hasta 2024, y Carlos Bruno Seguel, gerente de Malte SRL. En esta reunión se modificó el objeto social de la asociación, incorporando por primera vez los deportes, específicamente el fútbol y el hipismo. El acta justifica este cambio aludiendo a un “convenio de colaboración con asociaciones equinas” y a que un predio en comodato, usado para caballerizas, “se empezó a utilizar también como canchita de fútbol”, con equipos jugando torneos interbarriales y amateurs.
La ‘mamushka’ de intereses y el poder del Ascenso
Con el nuevo objeto social, Lorianne se transformaba en un club, apto para la actividad hípica o futbolística. Sin embargo, para que su voto tuviera peso en la AFA, era necesario un paso más: la renovación de su comisión directiva con hombres del fútbol. Esto ocurrió en plena postpandemia, el 19 de febrero de 2021. Una única lista se presentó, con Mauro Javier Paz (Malte SRL) como presidente, Luciano Nicolás Pantano (Central Park Drinks SRL, la empresa asociada a la mansión de Carlos Tevez en Pilar) como vicepresidente, y Juan Pablo Beacon como secretario. Carlos Bruno Seguel asumió como tesorero. Otros cargos fueron ocupados por dirigentes ya relacionados con la Asociación Argentina de Futsal y de Fútbol de Playa, otro “grupo de interés” con voto en la AFA, presidida por el propio Luciano Pantano. Así, la “mamushka” de influencias de Toviggino quedaba completa, con sus hombres controlando dos de los tres grupos de interés que votarían en la Asamblea.
La importancia de estos votos radica en la aritmética de la Asamblea de la AFA. Con 46 integrantes, si el Ascenso se alía con los “grupos de interés”, suman 24 votos, superando los 22 de la Liga Profesional. Este equilibrio de poder permite a quien domina las categorías menores y estos grupos pequeños, mantener o elegir a un presidente.
En marzo de 2021, Lorianne, que en ese momento se autodenominaba Lorianne FC, redobló la apuesta y envió una carta, firmada por Paz y Seguel pero redactada por Beacon, solicitando participar en la Primera D del fútbol masculino. La carta, dirigida a Claudio “Chiqui” Tapia, justificaba la ampliación del objeto social de la institución para incluir el desarrollo del fútbol “amateur y federado” y comprometía a la asociación a alquilar un complejo deportivo para sus compromisos. Incluso, la misiva revelaba por primera vez los colores de Lorianne: rojo y negro, la misma combinación del club Comercio Central Unidos de Santiago del Estero, donde Toviggino inició su carrera dirigencial.
Aunque la AFA no afilió a Lorianne para competir en la Primera D, la entidad obtuvo su homologación como grupo de interés. La primera representante del fútbol femenino en la Asamblea de la AFA por Lorianne fue la doctora María Sylvia Jiménez, quien públicamente reconoció a Pablo Toviggino como su “referente” y “la persona a la que le debo todo mi crecimiento dirigencial”. En 2025, fue sucedida por Angélica Paola Soto, referente de la actividad en el Consejo Federal.
Un departamento sin respuestas
La sede social de Lorianne, que ostenta la representatividad del fútbol femenino en la AFA, se encuentra en el segundo piso de un edificio en Hipólito Yrigoyen 234, Martínez. A pesar de su rol en el fútbol argentino, los intentos de LA NACION por contactar a la asociación en su domicilio resultaron infructuosos, sin obtener respuesta al timbre. Esta situación ha generado cuestionamientos sobre la operatividad real de la entidad, con voces en la AFA defendiendo que “las instituciones son representativas de sus directivos” y que Jiménez o Soto “trabajaron por el fútbol femenino”.
Sin embargo, fuentes de la AFA consultadas confirman que los “grupos de interés” están bajo el control del Consejo Federal, presidido por Pablo Toviggino. Esto explica la presencia de nombres como Beacon, Paz, Seguel y Pantano en las comisiones directivas de estas asociaciones, y la alineación de sus votos con la “gestión Tapia”, más allá de la formalidad del sufragio secreto.

