Prisión perpetua confirmada para el podólogo que envenenó a su marido en Recoleta
La Justicia argentina ratificó la pena de prisión perpetua para el podólogo Guillermo Berjeli, condenado por el homicidio cuádruplemente agravado de su marido, Roberto Alfonso Aquiles Guzmán Jaque. La sentencia, dictada inicialmente hace casi un año por un Tribunal Oral en lo Criminal porteño, fue confirmada ahora por la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional.
Berjeli, de 48 años, fue hallado culpable de manipular los sueros de su esposo durante su internación en el Sanatorio Anchorena, ubicado en el barrio porteño de Recoleta, con el fin de provocar su muerte y así acceder a una cuantiosa herencia. La información fue difundida por el sitio de noticias de la Procuración General de la Nación, www.fiscales.gob.ar.
El fallo de la Cámara de Casación desestimó los argumentos de la defensa de Berjeli. El camarista Horacio Días, de la Sala II, a quien adhirió el juez Daniel Morín, sostuvo que el tribunal de primera instancia brindó «sobradas razones para descartar las explicaciones ofrecidas por Berjeli y para concluir que la manipulación de los baxters tenía el claro propósito de causar la muerte de su cónyuge».
El plan macabro: veneno y codicia
La condena a prisión perpetua para Berjeli fue impuesta por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño N°5, que lo encontró culpable de homicidio cuádruplemente agravado por el vínculo, alevosía, suministro de veneno y codicia. El fiscal general Manuel Fernández Buzzi había solicitado la pena máxima, pedido al que los jueces Cinthia Oberlander, Adrián Pérez Lance y Juan Manuel Grangeat hicieron lugar.
Durante el juicio, la fiscalía detalló que Berjeli retiró los sueros de su esposo y los reemplazó por otros que contenían alcoholes pesados como metanol o etilenglicol, sustancias comúnmente utilizadas en solventes o anticongelantes. La pareja se había casado el 16 de septiembre de 2019 y convivía en Villa Crespo. Apenas tres meses después, el 16 de diciembre de ese mismo año, Guzmán Jaque sufrió una descompensación que lo llevó a internarse en el Sanatorio Anchorena.
Aunque la víctima era portadora de VIH, los médicos que declararon en el juicio aseguraron que su condición estaba controlada y con carga viral indetectable. Guzmán Jaque falleció el 12 de enero de 2020, a los 58 años, tras 27 días en terapia intensiva.
Pruebas contundentes y fuga frustrada
La investigación, a cargo del juzgado nacional en lo criminal y correccional N°19, cuyo titular era Diego Slupski, se inició tras la denuncia de una enfermera. Las cámaras de seguridad de la sala de terapia intensiva fueron cruciales: mostraban a Berjeli cambiando los sueros de su pareja por otros que traía en una mochila. Se registraron un total de 13 manipulaciones del suero durante diez días consecutivos, entre el 2 y el 11 de enero de 2020.
«Las imágenes son sumamente claras y elocuentes, no hay dudas de que estaba haciendo algo que no se podía hacer. La secuencia termina explicando cómo se introdujo la sustancia tóxica en el cuerpo de la víctima», señaló el fiscal Fernández Buzzi.
Después del crimen, Berjeli intentó cremar el cuerpo de su marido en apenas 48 horas, una maniobra que, según la sentencia, buscaba «evitar una operación de autopsia y ser descubierto». El fiscal afirmó que, aunque Berjeli admitió en el juicio haber manipulado los sueros, sus explicaciones fueron «inverosímiles e inadmisibles», alegando primero que llevaba soluciones fisiológicas bendecidas y luego que realizaba una «imposición de manos» para transmitir «energía sanadora».
La alevosía fue uno de los agravantes considerados, ya que Berjeli actuaba «mientras parecía que era un esposo atento y preocupado por su cónyuge, en realidad lo estaba matando». La codicia fue el móvil principal, ya que el acusado buscaba heredar bienes de la víctima en Chile, que incluían un departamento valuado entre U$S 150.000 y U$S 200.000, fondos de inversión de hasta U$S 90.000, un seguro de vida y cuentas bancarias en ese país.
Tras el dictado de su captura, Berjeli se dio a la fuga y fue encontrado dos meses después, el 18 de julio de 2023, por la División Homicidios de la Policía de la Ciudad en Mendoza, su ciudad natal.

