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Ushuaia: el basural bajo la lupa por hantavirus y el misterio de las aves carroñeras

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USHUAIA.- Una bandada de aves sobrevuela las toneladas de basura acumulada en el relleno sanitario de Ushuaia, a unos 7 kilómetros del centro de la ciudad. Este predio, que bordea un camino público, se convirtió en el foco de atención internacional en los últimos días, bajo la hipótesis de ser el origen del brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius.

A pesar de las críticas por el impacto ambiental del desborde a cielo abierto, los residentes locales y trabajadores del lugar desestiman la versión que vincula el contagio del primer pasajero con un avistaje de aves en las inmediaciones del basural. “Es todo mediático y hasta político”, asegura Luis, un empleado que controla el acceso al predio.

Luis, quien trabaja en la garita de entrada y dialoga diariamente con sus compañeros, enfatiza la ausencia de casos de hantavirus entre el personal. “Nunca les pasó nada; ninguno tuvo hantavirus y están todos los días. Si estuviera el ratón [por el colilargo del sur] y el virus acá, tendrían que haber enfermado. Puede haber ratas porque es un lugar de residuos, pero de noche, cuando no hay movimiento. Pero no es el ratón del que hablan”, declaró a LA NACION.

La expectativa ahora se centra en los resultados de los estudios que comenzarán el lunes. Un equipo del Instituto Malbrán, en colaboración con la Dirección General de Epidemiología y Salud Ambiental del Ministerio de Salud fueguino e investigadores del Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic-Conicet), realizará capturas y procesará muestras. El objetivo es determinar si el virus hanta ha logrado desplazarse más allá del continente hasta la isla de Tierra del Fuego. Hasta el momento, infectólogos, epidemiólogos y exfuncionarios de Salud provincial coinciden en que la provincia está libre del virus.

El brote en el crucero y la hipótesis del caso cero

La Sociedad Argentina de Infectología (SADI) emitió un comunicado reiterando la falta de certeza sobre dónde y cómo se produjo la primera exposición al virus, conocido como “caso cero”, que derivó en la cadena de contagios a bordo del MV Hondius. Según la última actualización de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se registran 11 afectados conocidos.

Se ha confirmado que el virus causante es el Andes Sur, con similitudes genéticas a la variante detectada durante el brote de Epuyén, Chubut, entre 2018 y 2019, y también en casos registrados en Chile. El primer pasajero en manifestar síntomas a bordo del Hondius fue el ornitólogo neerlandés Leo Schlperoord, seguido por su esposa, Mirjam Schlperoord-Huisman. Antes de embarcar, la pareja había recorrido Argentina, Chile y Uruguay durante cinco meses, dedicándose al avistaje de aves en zonas de la Patagonia donde la variante viral es endémica y donde se han detectado otros casos de hantavirus.

“A la fecha –publicó la SADI–, no se tiene certeza sobre el sitio probable de infección [de las dos primeras personas con el virus]. La hipótesis de trabajo de los organismos involucrados es que el caso 1 habría adquirido la infección antes de embarcar, por exposición ambiental durante actividades realizadas en la Argentina y Chile.”

El basural como atractivo para el avistaje de aves

Para guías de turismo y residentes aficionados a la observación de aves, las inmediaciones del relleno sanitario de Ushuaia son un punto de interés, aunque no el único, junto con la costa o el Parque Nacional de Tierra del Fuego. La versión de que la pareja Schlperoord-Huisman contrajo el virus allí durante su estadía de dos días y medio en la ciudad antes de embarcar es considerada una “fake news” por una ONG local, que rastreó su origen hasta un medio británico.

Guías locales consultados coinciden en que, dada la afición de la pareja por el avistaje en diversas zonas de Argentina, Chile y Uruguay, es probable que también hayan visitado el relleno sanitario. El lugar es de fácil acceso, a pocos minutos en taxi desde el centro, y es conocido en el ambiente de la ornitología por la presencia de ejemplares únicos.

Para avistaje es espectacular. Está el matamico blanco o caracara de Darwin, especie que es nativa del sur de la Patagonia y nidifica en la parte alta de los Andes, por lo que el lugar más regular y fácil para verlo es el relleno sanitario”, explicó Esteban Daniels, guía y fotógrafo de Birding Ushuaia. Daniels agregó que esta especie es el principal atractivo, junto con el águila mora y, ocasionalmente, cóndores. “Son aves de rapiña o rapaces que aprovechan el sitio para alimentarse”, señaló.

Durante la temporada de cruceros, de verano a abril, el lugar recibe a numerosos interesados. Actualmente, son más comunes los visitantes locales. Este sábado, LA NACION recorrió el camino que bordea el basural sin encontrar observadores, mientras algunas máquinas operaban dentro del predio. El lunes, a partir de las 8, se espera que el lugar retome su movimiento habitual.

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