Portazo en el Senado: Fernández Sagasti se distancia de Mayans por la Defensoría de Niños
Una grieta inesperada sacude el bloque peronista en el Senado. La senadora Anabel Fernández Sagasti, referente de La Cámpora, protagonizó un “portazo silencioso” al abandonar su histórica ubicación en la primera fila, contigua a la del jefe de bloque, José Mayans. En la sesión de este jueves, Fernández Sagasti se mudó a la última fila de bancas, pegada a la pared, en un enroque con el chaqueño Jorge “Coqui” Capitanich, quien ahora ocupa un lugar de mayor centralidad.
La drástica decisión de la legisladora mendocina obedece a un profundo enojo por el fracaso de la designación de María Paz Bertero como defensora de Niñas, Niños y Adolescentes. Este tema generó una fuerte discusión, incluso con gritos, en la última reunión de la bancada peronista. Fernández Sagasti y otros legisladores cuestionaron que la votación para el nombramiento de Bertero debió haberse realizado el año pasado, antes del recambio legislativo de diciembre.
El estancamiento de la Defensoría y la nueva configuración política
Desde el bloque peronista, algunos sostienen que en aquel momento no contaban con los 37 votos necesarios para aprobar la designación. Sin embargo, lo que es innegable es que, con la actual composición del Senado, el nombramiento de Bertero se volvió directamente imposible. Esta semana, la Bicameral del Defensor de Niñas, Niños y Adolescentes, ahora presidida por la libertaria Vilma Bedia y con el también libertario Nicolás Mayoraz como vicepresidente, decidió archivar la resolución de designación de Bertero y anunció la apertura de un nuevo concurso.
En la reunión de la bicameral, el diputado Nicolás Mayoraz argumentó que los plazos del concurso vigente debían interpretarse como días corridos y que, según su interpretación, el procedimiento iniciado anteriormente ya había vencido.
«Entendemos que el plazo se venció el 22 de marzo y, en consecuencia, ha quedado sin efecto este concurso», sostuvo Mayoraz.
A los sectores considerados «celestes» —entre ellos, los libertarios—, nunca les convenció el perfil de Bertero, quien ya contaba con la aprobación de Diputados desde octubre del año pasado. A pesar de ello, el Senado nunca trató su nombramiento.
Las tensiones internas y el rol de Fernández Sagasti
El malestar de Anabel Fernández Sagasti, quien transita un embarazo de cinco meses, se hizo evidente en las últimas semanas. En la reunión constitutiva de la bicameral del Defensor de Niños, la senadora se mostró enojada al llegar y encontrar que las autoridades de la comisión ya habían sido nombradas, a pesar de su tardanza. A esto se sumó la frustración de que el peronismo aspiraba a dos de los cinco asientos que le corresponden al Senado en la bicameral, pero el oficialismo solo les concedió uno.
Como vicepresidenta del bloque, Fernández Sagasti ha ocupado durante años un lugar preponderante junto a José Mayans y la cristinista Juliana Di Tullio, conformando el tridente visible en los debates parlamentarios y en las reuniones de Labor Parlamentaria. Por ello, su cambio de banca en la sesión del jueves, a pesar de haber participado en la reunión de Labor del martes con Mayans y Di Tullio, generó sorpresa y expuso una fricción interna significativa dentro de la bancada peronista.

