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El riesgo país se dispara y se acerca a los 540 puntos: ¿por qué suben las dudas?

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El riesgo país argentino, medido por JP Morgan, encadenó este viernes su cuarta suba consecutiva y trepó a 538 puntos básicos, un salto del 2,5% en la jornada. Este incremento, que deja al indicador a las puertas de los 540 puntos, se produce a pesar de la reciente desaceleración de la inflación y la mejora en la calificación de la deuda argentina por parte de Fitch Ratings.

La situación actual contrasta con la expectativa generada la semana pasada, cuando el riesgo país había perforado el piso de los 500 puntos, llegando a 496, tras el anuncio de Fitch. Esa baja había reavivado la esperanza de que el ministro de Economía, Luis Caputo, pudiera eventualmente buscar financiamiento en el mercado global, una posibilidad que, según el equipo económico, no se considera prioritaria por ahora, ya que se sienten cómodos financiándose en el mercado local. Sin embargo, los expertos coinciden en que la puerta del financiamiento externo seguirá cerrada hasta que el riesgo país se consolide por debajo de los 400 puntos.

Factores que impulsan el ascenso del riesgo país

El repunte del indicador se explica por una combinación de factores externos e internos. En el plano global, la turbulencia en los mercados internacionales, marcada por las idas y vueltas de la guerra entre Estados Unidos e Irán y su impacto en el petróleo y el comercio mundial, genera inquietud. Este viernes, la bolsa de Nueva York operó a la baja, arrastrando consigo a los activos globales, incluidos los papeles argentinos, con bonos que retrocedieron entre 0,7% y 1,3% y los ADRs perdiendo más del 5%.

A nivel local, si bien la mejora de Fitch y la baja de la inflación fueron bien recibidas, no lograron disipar las dudas de los inversores. Otros temas que dominaron la agenda semanal y generaron preocupación incluyen la masiva protesta por el desfinanciamiento de las universidades públicas y las denuncias sobre bienes no declarados del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

La semana pasada, una declaración del presidente Javier Milei en una reunión de Gabinete, donde afirmó preferir “perder una elección antes que echar a un inocente” al respaldar a su ex vocero, volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de un cambio de ciclo político en 2027. Esta perspectiva, que el propio Milei y Caputo denominan el “riesgo kuka”, suma inquietud entre los inversores y se traduce en una prima de riesgo.

La visión de los especialistas

“Que Argentina rinda cerca del 10% cuando países con calificaciones similares operan bastante más abajo responde a varios factores. Por un lado, es la concentración de vencimientos futuros; por otro, la necesidad de consolidar previsibilidad respecto de la continuidad del programa económico. A eso se suma el historial de defaults y reestructuraciones argentinas en la percepción de riesgo y en la valuación de los activos soberanos”,

señaló Emilio Botto, Jefe de Estrategia de Mills Capital. Su análisis subraya que el mercado continúa asignando una prima vinculada al escenario político y a la continuidad del programa económico actual.

La reciente colocación de deuda por parte de la Secretaría de Finanzas, que tuvo que pagar tasas más altas por los bonos con vencimiento posterior a 2027, refuerza esta percepción. Botto explicó que “la diferencia de tasas entre bonos que vencen dentro del actual mandato y aquellos con duration más larga muestra que el mercado sigue asignando una prima vinculada al escenario político y a la continuidad del programa económico. El spread entre AO27 y AO28 refleja justamente esa sensibilidad: más que la calificación crediticia puntual, hoy pesa la capacidad de sostener consistencia macroeconómica en el tiempo”.

En este contexto de incertidumbre, el dólar minorista en la cotización del Banco Nación también reflejó la presión, subiendo cinco pesos en la rueda para ubicarse en $1.420.

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