Armani, un ídolo en el banco: ovación agridulce y un adiós inminente en River
Franco Armani, una de las máximas figuras de la historia reciente de River Plate, vivió una noche de sensaciones encontradas en el Estadio Monumental. Setenta y nueve días después de su última aparición oficial, el arquero regresó a una convocatoria para el partido de cuartos de final del Torneo Apertura frente a Gimnasia de La Plata. Sin embargo, lo hizo desde el banco de suplentes, una posición atípica para quien fue dueño indiscutido del arco millonario durante casi ocho años y medio.
El recibimiento de la hinchada fue contundente: un grito de “Olé, olé, olé, Pulpooo, Pulpooo” atronó en las tribunas cuando Armani emergió del túnel para el calentamiento precompetitivo, un minuto antes de las 21, junto a Santiago Beltrán, el joven arquero que le arrebató la titularidad. A pesar del cariño, su presencia en el campo se limitó a los ejercicios previos, confirmando un cambio de era en el arco de Núñez.
El ascenso de Beltrán y la racha de lesiones de Armani
La última vez que Armani había pisado el césped del Monumental para un partido oficial fue el 2 de noviembre de 2025, en una derrota por 1-0 también ante Gimnasia. Desde entonces, una serie de lesiones lo marginaron de las canchas, comenzando con un desgarro en la pretemporada y luego una tendinitis crónica en el tendón de Aquiles derecho. Su única vuelta fallida se produjo el 22 de febrero de 2026, bajo la dirección técnica de Marcelo Gallardo, donde fue reemplazado en el entretiempo sin mostrar su plenitud física.
La irrupción de Santiago Beltrán fue clave en este proceso. El joven arquero se adueñó del puesto y justificó su titularidad con un rendimiento sólido, que incluyó 11 vallas invictas en 22 encuentros. Su convicción bajo los palos modificó el escenario, desacelerando cualquier apuro en la reaparición del “Pulpo”. Beltrán, en sus declaraciones públicas, siempre agradeció el apoyo y los consejos de Armani, destacando el buen clima de trabajo entre los arqueros.
Un capitán en el banco: ¿el fin de una era?
Esta es la duodécima vez que Armani es suplente en River, pero la primera en la que pierde el puesto por nivel y no por rotación. Antes, cedió su lugar a Jeremías Ledesma (en cinco ocasiones), Enrique Bologna (tres), Ezequiel Centurión (dos) y Germán Lux (una). La situación actual marca un punto de inflexión en su trayectoria en el club.
A pesar de la ovación en el calentamiento, la posterior presentación de las formaciones mostró una diferencia: Armani recibió aplausos, pero no la ovación al nivel de Beltrán, Marcos Acuña o Juan Fernando Quintero. Sentado en el banco junto a Quintero, el capitán observó el partido, mientras se cruzaba en el túnel con su excompañero Ignacio Fernández, con quien compartió un emotivo abrazo.
Con diez títulos, incluyendo la histórica Copa Libertadores de Madrid, y siendo el tercer arquero con más presencias en River (365 partidos, detrás de Ubaldo Fillol con 406 y Amadeo Carrizo con 551), Armani merece una consideración especial. Eduardo Coudet, el actual DT, ha elogiado a Beltrán, definiéndolo como “arquero de equipo grande”, pero sin asegurar públicamente su titularidad permanente.
Un futuro lejos de Núñez
El contrato de Franco Armani vence en diciembre de este año y, según trascendidos, no habrá renovación. A sus casi 40 años (los cumplirá el 16 de octubre), se rumorea una partida anticipada, posiblemente después de junio, rumbo a Atlético Nacional de Medellín. Allí, Armani fue ídolo durante siete años y medio, ganó 13 títulos y conoció a su esposa, señalando en varias ocasiones que sería el lugar para los últimos años de su carrera.
Mientras tanto, se espera que el arquero ataje el próximo miércoles en el Monumental, ante Bragantino, por la Copa Sudamericana, debido a la fecha de suspensión que debe cumplir Beltrán, expulsado en Caracas.

