Vaca Muerta: un estudio revela inversiones clave para ser proveedor regional de gas
Argentina se posiciona como una pieza central en el nuevo mapa energético del Cono Sur. Ante la escalada del conflicto en Medio Oriente, la volatilidad global del mercado y la declinación de Bolivia como proveedor regional, Vaca Muerta emerge como la gran esperanza para abastecer de gas natural a la región.
Un estudio técnico, impulsado por la Organización Latinoamericana de Energía (OLACDE) y CAF -Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe-, identificó una serie de obras estratégicas. Estas infraestructuras son consideradas cruciales para transformar a Argentina en un abastecedor regional de gas, con foco en Brasil, el mayor mercado energético de Sudamérica.
El informe, que será presentado formalmente el 28 de mayo en San Pablo, estima inversiones que rondan los US$18.000 millones. Este monto se destinaría a la ampliación de gasoductos existentes, la construcción de nuevas conexiones regionales y el refuerzo de las rutas de exportación desde Vaca Muerta hacia los países del Mercosur y Chile.
Desde OLACDE aclararon que estas cifras corresponden a estimaciones preliminares y escenarios posibles de integración. No se trata de un plan definitivo ni de obras que deban ejecutarse de manera simultánea, ya que algunas rutas funcionan como alternativas y otras como complementarias para reforzar corredores de abastecimiento.
Oportunidad de Transición Energética y Proyecciones
La premisa del estudio es clara: la región aún cuenta con una ventana de oportunidad para aprovechar el gas natural como combustible de transición energética. El problema, según los técnicos, no reside en la disponibilidad de recursos, sino en la capacidad de mover ese gas de manera competitiva entre los países.
Las simulaciones de OLACDE concluyen que Sudamérica dispone de suficiente gas para abastecer su propia demanda durante décadas, destacando el potencial de Vaca Muerta y las cuencas offshore del presal brasileño. Específicamente, la Cuenca Neuquina podría alcanzar entre 170 y 190 millones de metros cúbicos diarios de inyección al sistema regional hacia 2030. A esto se sumarían otros 130 millones de metros cúbicos diarios destinados a proyectos de exportación de GNL.
La integración regional, además, se presenta como una estrategia para reducir la exposición a los shocks internacionales de precios. El estudio subraya cómo las últimas crisis globales, desde la invasión rusa a Ucrania hasta el conflicto en Medio Oriente, evidenciaron la vulnerabilidad de los países importadores frente a la volatilidad del mercado internacional de gas y GNL.
Inversiones Estratégicas y Rutas Clave
El estudio identifica que las mayores necesidades de inversión se concentran en Argentina, principalmente para ampliar la capacidad de evacuación desde Neuquén hacia el centro y norte del país. Entre las obras consideradas estratégicas se encuentran:
- Ampliación en dos etapas del tramo Tratayén–La Carlota, valuada en unos US$3400 millones.
- Reversión ampliada del Gasoducto Norte, estimada en US$700 millones.
- Potenciación del Gasoducto Perito Moreno, por otros US$780 millones.
- Refuerzos sobre el sistema de Transportadora de Gas del Mercosur.
- Proyectos asociados a futuras exportaciones de GNL.
- Una conexión Tratayén-La Mora-GasAndes para fortalecer envíos hacia Chile.
Del lado regional, el informe prioriza obras para conectar el sur de Brasil con el gas argentino. Estas incluyen el tramo Uruguaiana-Triunfo, estimado en US$1650 millones; una conexión entre San Jerónimo y Porto Alegre, por US$2700 millones; y diversas obras de reversión y ampliación sobre el sistema brasileño para que el gas llegue a los grandes polos industriales de San Pablo.
El documento también contempla un eventual Gasoducto Bioceánico para conectar Argentina, Paraguay y Brasil, junto con obras complementarias sobre el GNEA.
Desafíos de Competitividad y Beneficios Regionales
Una de las conclusiones más relevantes del estudio es que las rutas actuales “no son suficientes” y que la competitividad del gas argentino aún aparece “ajustada” al medir el precio final en los mercados de destino. Brasil, con una demanda potencial significativa para reemplazar combustibles líquidos, desarrollar nuevas plantas petroquímicas y reactivar su industria de fertilizantes, necesita acceder a gas más barato.
El estudio sostiene que la disponibilidad de gas competitivo podría reducir costos agrícolas y disminuir la dependencia regional de importaciones de fertilizantes nitrogenados, especialmente en Brasil.
Finalmente, el informe destaca que en los últimos años los países de la región han adaptado sus regulaciones para facilitar el comercio de gas. Argentina avanzó con cambios en normas de exportación y tarifas; Brasil profundizó la apertura de su mercado gasífero; Bolivia adecuó reglas para permitir el transporte internacional de gas en tránsito; y Chile modificó estándares técnicos para compatibilizar el gas proveniente de Vaca Muerta.

