Un pago con QR en un hotel alojamiento desbarata banda de robacoches de alta gama
La Policía de la Ciudad de Buenos Aires desmanteló una banda criminal dedicada al robo de camionetas de alta gama en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La investigación, que se extendió por varias semanas, culminó con allanamientos y la detención de los implicados, revelando una sofisticada red de adulteración de vehículos. El punto de inflexión para los detectives fue un error casi amateur de uno de los delincuentes: el pago de un turno en un hotel alojamiento con el código QR de una billetera virtual.
La pesquisa se inició tras dos robos de camionetas de lujo, una Toyota SW4 y una Toyota Hilux, ocurridos en los barrios porteños de Boedo y Recoleta. En ambos hechos, la banda utilizaba un Peugeot 208 blanco como vehículo de apoyo, lo que se convirtió en la primera pista para los investigadores.
Del seguimiento de cámaras al descuido digital
El rastreo de las cámaras de seguridad municipales del conurbano bonaerense permitió a la policía detectar que el Peugeot 208 se movía frecuentemente por el partido de Almirante Brown, en el sur del Gran Buenos Aires. Tras ubicar el vehículo, se constató que se trataba de un coche «mellizo», lo que complejizaba su identificación directa.
Un avance crucial se produjo en una estación de servicio de la calle Paraguay, en la Ciudad de Buenos Aires. Los agentes llegaron a este punto guiados por un pago realizado con la tarjeta de crédito robada a una de las víctimas en Recoleta. Al solicitar los videos del comercio, obtuvieron las primeras imágenes claras de dos sospechosos, aunque aún sin identificar.
El Peugeot 208 fue nuevamente detectado estacionado frente a un kiosco en Almirante Brown. La vigilancia permitió confirmar que uno de los sujetos vistos en la estación de servicio de Paraguay estaba a bordo de este automóvil. Sin embargo, la identidad del ladrón continuaba siendo un misterio para los detectives.
Fue en ese momento cuando se produjo el descuido que destrabaría la investigación. Desde el kiosco, el Peugeot 208 se dirigió a un hotel alojamiento cercano. Allí, el sospechoso pagó el turno utilizando el código QR de una billetera virtual. Este dato, aparentemente trivial, resultó ser la clave para que la policía pudiera finalmente establecer su identidad.
El segundo sospechoso fue identificado revisando las cámaras de seguridad de la Ciudad de Buenos Aires. Se descubrió que, antes de robar la camioneta en Boedo, el vehículo de apoyo había cargado combustible en una estación de servicio ubicada en avenida Garay.
Desarmadero y allanamientos: el fin de la banda
Con la información financiera, el rastreo digital y el trabajo de campo consolidado, la Justicia ordenó tres allanamientos en La Plata y San Francisco Solano. Fue en este último lugar donde los detectives desmantelaron una compleja estructura dedicada a la adulteración de vehículos. Allí se encontraron herramientas y elementos para modificar numeraciones de chasis, cristales, motor y dominio, además de falsificar documentación.
En los procedimientos se secuestraron un total de 45 cédulas de vehículos apócrifas, formularios 08 firmados, DNI falsos y otros elementos específicos para la concreción de los robos. Como resultado de los operativos, también se incautaron tres vehículos: un Volkswagen Vento con un impacto de bala, el Peugeot 208 utilizado como auto de apoyo y un Volkswagen Gol con numeración adulterada. Además, se recuperó la tarjeta de crédito de uno de los damnificados, la misma que había sido utilizada en la estación de servicio de la calle Paraguay.
La causa quedó bajo la jurisdicción del Juzgado Nacional en lo Criminal 52, a cargo de la jueza María Fabiana Galletti. La magistrada ordenó la detención de ambos imputados y su traslado a la Ciudad de Buenos Aires, así como el secuestro de todos los elementos vinculados a la causa, incluyendo el Peugeot 208.

