Imputan por homicidio a la falsa médica del Chaco que atendió a 1.232 personas
La investigación sobre Lidia Mabel Ojeda, la mujer que se hizo pasar por médica en hospitales públicos de Chaco y que fue detenida en el partido bonaerense de Tres de Febrero, escaló este miércoles con una grave imputación. El fiscal Marcelo Soto la acusa de «homicidio con dolo eventual» por la muerte de un paciente de 63 años y por usurpación de título.
Ojeda, de 43 años, habría atendido a un total de 1.232 personas en el transcurso de un año, suministrando medicamentos y autorizando procedimientos de forma ilegal. La imputación por homicidio se relaciona con el fallecimiento de un paciente el 21 de diciembre en el hospital de la localidad de Quitilipi, donde ella prestaba servicios en la guardia.
Dos años de ejercicio ilegal y una matrícula ajena
Según la investigación, Ojeda utilizó durante dos años la matrícula profesional de otro médico, el doctor Horacio Daniel Vázquez (MP 6822). La mujer no posee estudios de medicina; solo tendría conocimientos de bricolaje y se presenta como profesora de artes plásticas. Nació en Paraguay y vivió gran parte de su vida en Formosa.
Tras ser trasladada por personal de la División de Investigaciones a la Fiscalía de Investigación Penal 3 para ser notificada de la imputación, sus abogados anunciaron que la defendida se abstendrá de declarar. Argumentan que esperan «ver qué hay en el expediente más allá de la imputación del fiscal» para definir su estrategia.
El fiscal Soto expresó su asombro ante la situación:
«Es inaudito establecer cómo pudo haber pasado esta falta de controles estatales en un hospital de una localidad tan importante.»
La denuncia de una enfermera y la cadena de alertas
La causa contra Ojeda se inició gracias a la perspicacia de una enfermera que notó irregularidades en los conocimientos de la supuesta médica. La trabajadora de la salud alertó a Alfredo Acuña, director del hospital Emilio Rodríguez de Quitilipi, donde ambas trabajaban.
Rápidamente, otros profesionales del centro asistencial se sumaron a los cuestionamientos. Acuña transmitió las inquietudes a su superior, Orlando Di Núbila, director de Zona Sanitaria II. Al verificar los datos de la supuesta médica, Di Núbila descubrió que la matrícula utilizada por Ojeda pertenecía a otro profesional. Esta revelación lo llevó a realizar la denuncia correspondiente ante las autoridades policiales.
A partir de la denuncia, se activó un operativo de búsqueda que culminó con la detención de Ojeda en una vivienda de Tres de Febrero. Durante uno de los allanamientos, la policía encontró diversos elementos vinculados a tareas sanitarias, como agujas hipodérmicas, hojas de bisturí, sondas urinarias, jeringas, vías, un set de infusión intravenosa, uniformes de enfermera, chaquetas médicas y documentación relacionada con pacientes.
Investigan otra muerte y la responsabilidad estatal
En paralelo, el fiscal Cesar Collado investiga una denuncia presentada por legisladores provinciales de la oposición. Dicha denuncia busca establecer el grado de responsabilidad del ministro de Salud, Sergio Rodríguez, y de las autoridades sanitarias por permitir que Ojeda se desempeñara en las guardias de los hospitales públicos sin la debida habilitación.
La investigación también se centra en la muerte de otro paciente. Un hombre de 43 años declaró que en marzo de 2025 (sic) llevó a su madre al hospital por un fuerte dolor en el pecho, y allí fue atendida por Ojeda. La falsa médica le habría suministrado medicación intravenosa, tras lo cual la paciente comenzó a convulsionar y falleció.
Un aspecto alarmante de la causa es que Ojeda firmó nueve actas de defunción durante su tiempo en los centros de salud de Chaco. Las declaraciones de los pacientes que atendió y de sus familiares serán cruciales para esclarecer el alcance y las implicancias de su accionar.

