Rattazzi: “Los autos chinos son imparables” y dura crítica a impuestos distorsivos
El empresario Cristiano Rattazzi lanzó duras críticas contra la presión impositiva en Argentina, señalando a las retenciones, Ingresos Brutos y el impuesto al cheque como los tributos más distorsivos. Sus declaraciones se dieron en el marco de la jornada Jonagro, organizada por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, donde también advirtió sobre el avance «imparable» de la industria automotriz china.
Rattazzi, con una larga trayectoria familiar y empresarial vinculada al país, repasó su historia y sostuvo que Argentina aún posee condiciones para retomar el crecimiento, siempre que logre resolver sus problemas estructurales. La competitividad y los desafíos para producir e invertir fueron temas centrales de su exposición, en sintonía con otros referentes del sector agropecuario que reclamaron una reducción de la carga tributaria y mayor previsibilidad.
Crítica a la presión impositiva y el rol del campo
El empresario fue enfático al referirse a los impuestos que, a su criterio, frenan el desarrollo productivo. «Las retenciones hay que sacarlas lo más rápido posible. Entre los impuestos más distorsivos hay retenciones y el idiota impuesto al cheque», afirmó. Aunque reconoció que Ingresos Brutos es un impuesto provincial, no dudó en calificarlo como «el peor de todos, el peor impuesto para la producción y el más distorsivo de todos».
Las retenciones hay que sacarlas lo más rápido posible. Entre los impuestos más distorsivos hay retenciones y el idiota impuesto al cheque. Ingresos Brutos, que no se puede hablar porque es provincial, pero es el peor de todos, es el peor impuesto para la producción y el más distorsivo de todos. Después las retenciones, que yo obviamente sustituiría rápidamente con un préstamo internacional que dice: por un año te cubro la falta de retenciones, que después tienen que reaparecer en Ganancias.
Rattazzi, quien también es productor agropecuario, recordó su experiencia personal durante el conflicto por la Resolución 125 en 2008, destacando el «momento muy emocionante del campo» y la resiliencia del sector. «Yo tengo campo, vivo en el campo y amo el campo, y mi campo hoy en día es muy exitoso; tuvo períodos horribles, hubo que poner pérdidas por todos lados. Hoy el campo tiene un futuro», aseveró.
El empresario vinculó la complejidad del sistema tributario y judicial con la falta de inversiones. Cuestionó la situación de una ley de reforma laboral «bloqueada por un juez» después de ser votada por el Congreso, calificándola de «insólita» y explicando por qué «la gente no invierte en la Argentina».
El futuro del país y la amenaza china
Rattazzi subrayó que el desarrollo futuro de Argentina dependerá en gran medida del interior productivo. «No podemos pensar que el Gran Buenos Aires sea la zona de desarrollo de la Argentina. Es el campo, el interior, las provincias. Eso es donde se va a desarrollar la Argentina», sentenció.
Asimismo, alertó sobre el avance global de la industria automotriz china. «Los autos chinos son imparables. Hoy nos están pasando por arriba», dijo, enfatizando la necesidad de que Argentina se adapte rápidamente a los cambios tecnológicos y productivos para mantener su competitividad y avanzar hacia actividades de mayor valor agregado.
Pese a las críticas, el empresario se mostró optimista sobre el potencial del país: «¡La potencia que tiene la Argentina! No se olviden que hace 100 años estábamos entre los primeros seis o siete países del mundo. Que volvamos entre los primeros seis o siete no sé, pero entre los primeros diez es algo que nuestros hijos y nuestros nietos pueden tener la oportunidad de ver», esperanzó.
Visión de Ledesma: eficiencia y tecnología
En el mismo evento, Christian Angio, director del negocio agropecuario de Ledesma, complementó la visión de Rattazzi, enfocándose en la productividad y la transformación de las ventajas naturales del país en competitividad. Ledesma, con una vasta operación agrícola y ganadera, además de su histórica producción de azúcar, papel y frutas, busca un aumento del 30% en la productividad de sus actuales hectáreas para 2030 mediante la incorporación de tecnología e insumos.
Angio destacó que el potencial de crecimiento no radica en expandir la superficie, sino en optimizar la existente. «No hace falta agrandar más hectáreas sino que tenemos un potencial enorme de producir más en las mismas hectáreas», afirmó. También señaló la necesidad de cambiar la lógica empresarial, dejando de lado la especulación financiera para priorizar la eficiencia y la incorporación de tecnología. «Ganábamos más plata con lo financiero que produciendo», resumió.
El ejecutivo de Ledesma insistió en la importancia de la estabilidad macroeconómica y la previsibilidad para impulsar inversiones a largo plazo y la industrialización. Para que las ventajas comparativas de Argentina se transformen en competitivas, sostuvo, se requieren «reglas de juego, instituciones fuertes y acuerdos de libre comercio».

