Julio De Vido cumple prisión domiciliaria en su chacra de Zárate
El exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, abandonó el lunes por la noche el penal de Ezeiza y fue trasladado a su chacra en el country Puerto Panal, ubicado en la localidad bonaerense de Zárate. De esta forma, De Vido continuará cumpliendo la condena que pesa sobre él por la tragedia ferroviaria de Once bajo la modalidad de prisión domiciliaria.
La medida implica un cambio significativo en las condiciones de su reclusión. Tras su salida de la cárcel, el exfuncionario K fue equipado con una tobillera electrónica, un dispositivo que permite monitorear sus movimientos y asegurar el cumplimiento de las restricciones impuestas por la Justicia. Este sistema de vigilancia es estándar para este tipo de cumplimiento de pena y busca garantizar que el condenado no se aleje de su domicilio.
Contexto de la condena y el caso Once
La prisión domiciliaria de De Vido se enmarca en la condena definitiva que recibió por su rol en la tragedia de Once, ocurrida el 22 de febrero de 2012. En aquel fatídico suceso, 52 personas perdieron la vida y cientos resultaron heridas cuando una formación de la línea Sarmiento chocó contra el paragolpes de la estación terminal. La justicia determinó responsabilidades en la falta de control sobre el sistema ferroviario, que recayeron en diversos funcionarios y empresarios de la época.
El exministro fue hallado culpable de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública por su omisión en el control de los subsidios otorgados a la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), que operaba el servicio. La condena inicial fue de cinco años y ocho meses de prisión, aunque ha tenido diversas instancias de revisión y apelación hasta llegar a este punto de cumplimiento bajo arresto domiciliario.
Implicancias de la medida
La decisión de conceder la prisión domiciliaria a De Vido no es un hecho aislado. En Argentina, este tipo de medidas suelen aplicarse considerando factores como la edad, el estado de salud del condenado o el tiempo de cumplimiento de la pena. Si bien la fuente no detalla los motivos específicos de esta concesión, la aplicación de la tobillera electrónica es un requisito ineludible para asegurar el control judicial sobre el condenado.
El traslado a Puerto Panal, un exclusivo country en Zárate, implica que De Vido pasará sus días en un entorno distinto al de un establecimiento penitenciario, aunque bajo estrictas limitaciones de movilidad. Este tipo de resoluciones judiciales siempre generan debate público sobre la equidad en el cumplimiento de las penas, especialmente en casos de alta visibilidad política.

