Argentina: leve encarecimiento en dólares impacta la competitividad de precios
Argentina experimenta un «leve retroceso en la competitividad de precios de bienes y servicios de consumo en los últimos meses», según un reciente informe elaborado por los economistas Marcelo Capello y Gaspar Reyna del Ieral de la Fundación Mediterránea. El estudio, que compara los precios locales con los de una decena de países, destaca que la Argentina se posiciona como un mercado más costoso en rubros clave como bienes durables, indumentaria y calzado, mientras que en alimentos y bebidas presenta una situación intermedia.
La investigación del Ieral contrasta los precios argentinos con los de Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Francia, Polonia, Australia, China y Corea del Sur. En el segmento de servicios, el país se ubica por encima de economías como China y Brasil, aunque por debajo de naciones desarrolladas.
Radiografía de Precios por Sector
Alimentos y Bebidas: Un Panorama Mixto
En el sector de alimentos y bebidas al consumidor final, la Argentina muestra precios más elevados en el 47% de los casos analizados, lo que representa un aumento de ocho puntos porcentuales respecto a diciembre. La comparación con Brasil revela que este último país tiene precios más bajos en ocho de cada diez productos. Con Chile, México, Polonia y Corea del Sur, entre el 50% y el 60% de los bienes son más baratos, y esta diferencia se acentúa al 90% frente a China. Sin embargo, en contraste con Estados Unidos, Australia y Francia, entre el 80% y el 100% de los precios locales están por debajo.
Dentro de esta categoría, el estudio señala que el agua mineral y la cerveza nacional son relativamente más costosas en Argentina, mientras que el queso, las papas y el arroz blanco presentan precios más bajos. Esta situación intermedia se atribuye, en parte, a la «elevada productividad agropecuaria y [la aplicación de] derechos de exportación, que reducen los precios en el mercado interno de algunos alimentos».
Comparado con diciembre, se observa un encarecimiento relativo de la carne vacuna (entre 40% y 60%), las papas (entre 15% y 26%) y la cerveza (entre 34% y 46%). En contrapartida, el arroz blanco experimentó una caída de precios de entre 12% y 20%.
Bienes Durables, Indumentaria y Calzado: Los Más Caros
La Argentina registra precios más altos en el 81% de los bienes durables, indumentaria y calzado relevados, una cifra similar a la de diciembre. Productos como autos, motos, electrónicos del hogar, indumentaria y calzados son «sistemáticamente más caros a los del resto de los países incluidos en la comparación». La única excepción es la bicicleta urbana, que resulta más económica.
Los economistas atribuyen esta situación a una combinación de «protección comercial y elevada carga tributaria interna». Los derechos de importación (DIM) y las restricciones cuantitativas encarecen los precios locales, mientras que los impuestos internos —como el IVA nacional, Ingresos Brutos provinciales y municipales, impuestos específicos y la carga a los débitos y créditos bancarios— amplifican la brecha. Cuatro productos (freidora de aire, jeans, vestidos y zapatillas) figuran entre los más caros en comparación con todos los demás países del estudio. No obstante, los autores anticipan que la «progresiva mayor apertura que se observa en Argentina, y las reducciones en algunos impuestos internos, han acortado las diferencias de precios con otros países, y así debería continuar en próximos meses».
Servicios Personales: Costos Variables
En el ámbito de servicios personales o familiares, Argentina es más costosa en el 34% de los casos, dos puntos porcentuales más que en diciembre. Esta diferencia es más pronunciada frente a Brasil y China, donde los precios locales superan en el 80% de los ítems. Con Chile, la proporción desciende al 50%. En contraste, los servicios en países desarrollados suelen ser más caros que en Argentina.
Ejemplos de precios locales más altos incluyen la comida en restaurante, mientras que la cuota de un gimnasio, la educación preescolar, el boleto de transporte urbano, el precio de la nafta, las expensas y la tarifa de taxi son relativamente más baratos.
El Tipo de Cambio Real y el Índice Big Mac
El informe también analiza el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM), que en abril se ubicó 19% por debajo del techo superior de la banda cambiaria y 28% por debajo del promedio histórico 2000-2026. Los economistas sugieren que, dada la expansión proyectada en las exportaciones de petróleo, gas y minería, es «muy probable que a futuro el país exhiba un TCRM inferior al promedio histórico, y resulte sostenible desde el punto de vista de la balanza de pagos».
En cuanto al Índice Big Mac de The Economist, la última medición de enero mostró que el precio de la Big Mac en Argentina fue de US$5,5, un 6% por encima del promedio de los 71 países relevados. En Latinoamérica, es un 11% menor que en Colombia y un 37% inferior a Uruguay, pero un 2% superior a Chile y un 24% mayor a Brasil. Según Capello y Reyna, este índice indicaría que Argentina «no parecía contar con un tipo de cambio real demasiado desalineado con países comparables».
Sin embargo, el país exhibe la mayor volatilidad en el precio de la Big Mac entre 2000 y 2026, con un coeficiente de variación del 0,4, el doble del promedio global. Durante este periodo, el precio local osciló entre 0,8 y 7,4 dólares, con su mínimo en 2002 y su máximo en 2015.

