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Tensión en River: Fuerte cruce entre Quintero y Acuña en el clásico con San Lorenzo

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La dramática clasificación de River Plate a los cuartos de final del Torneo Apertura 2026, tras un intenso clásico con San Lorenzo en el Monumental, estuvo marcada por un insólito y tenso cruce entre dos figuras del equipo: Juan Fernando Quintero y Marcos Acuña. La situación se desató al finalizar el tiempo regular del partido, que en ese momento se encontraba 1 a 1, justo antes de comenzar el suplementario.

Con la adrenalina al máximo por un encuentro que mantenía a River al borde de la eliminación, el árbitro Sebastián Zunino había adicionado cinco minutos. Sin embargo, una parte significativa de ese tiempo extra no se jugó debido a que un jugador de San Lorenzo permaneció tendido en el césped, y el juez no compensó esos segundos perdidos.

El origen de la discusión

Juanfer Quintero, quien había ingresado en el segundo tiempo y ya portaba la cinta de capitán, se acercó a Zunino para pedirle explicaciones por la falta de tiempo adicionado. Fue en ese momento cuando Marcos Acuña se sumó a la conversación, pero con un reclamo que descolocó a su compañero. Acuña le exigía a Quintero que protestara justamente por el tiempo agregado, lo que provocó la irritación del enganche colombiano.

“¿Qué quieres que le diga? Estoy hablando con él. ¿Qué quieres que le diga?”

Le respondió Quintero a los gritos a Acuña, en un momento de evidente tensión. El propio árbitro Zunino, sorprendido por la escena, intentó mediar y, con un toque de humor, le pidió al capitán de River:

“Tranquilo, tranquilo”

. La escena, captada por las cámaras y viralizada rápidamente, generó gran revuelo entre los hinchas y la prensa.

Goles clave, cruce inesperado

Paradójicamente, tanto Quintero como Acuña fueron protagonistas directos del empate que mantuvo a River con vida en el certamen. El gol del 1 a 1 para el conjunto millonario fue obra de Marcos Acuña, tras una asistencia magistral de Juan Fernando Quintero. El defensor tomó la pelota por la izquierda, encaró hacia el centro y recibió una pared de lujo del colombiano, que le devolvió el balón por encima de la defensa. Acuña definió de volea al segundo palo, dejando sin chances al arquero del Ciclón.

Este episodio subraya la alta presión y la ebullición de emociones que se viven en partidos decisivos, donde hasta los propios compañeros pueden verse envueltos en cruces inesperados en la búsqueda de la victoria.

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