Sociedad

Nacho, el chico que desafió un 1% de chances, busca volver a casa

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Ignacio Gauto, un adolescente de 14 años conocido por sus amigos como Nacho, se aferró a un 1% de posibilidades y hoy está volviendo a caminar. Después de una exitosa operación en el Hospital Garrahan y meses de rehabilitación, el joven de González Catán, La Matanza, se prepara para un anhelado regreso a casa. Sin embargo, su vuelta no es solo motivo de festejo, sino que implica una transformación completa de su vivienda para garantizar su bienestar y autonomía.

Nacho padece displasia esquelética congénita avanzada hereditaria, una condición genética que afecta el crecimiento de sus huesos y cartílagos. A mediados de 2025, su estado de salud se deterioró drásticamente, impidiéndole caminar y provocando que su escoliosis avanzada comprometiera órganos internos. La situación era crítica, y los médicos del Garrahan fueron contundentes: la operación era indispensable para salvar su vida, aunque las chances de volver a caminar eran mínimas.

“Nacho no quería operarse, estaba con mucha bronca, tenía miedo de vivir sin poder caminar. Pero su madre, Analía, se aferró a ese 1% y al Padre Mario, y lo llevó para ser operado”, relata Matías Roldán, director de Desarrollo de Fondos de la Obra del Padre Mario.

La intervención quirúrgica, realizada en agosto del año pasado, fue un éxito. Hoy, Nacho se encuentra en rehabilitación, dejando la silla de ruedas y avanzando con la ayuda de un andador, demostrando que ese “1% se dio”.

Un hogar adaptado para su nueva vida

La Obra del Padre Mario, una ONG de González Catán con una vasta trayectoria en el acompañamiento de personas en situación de vulnerabilidad y discapacidad, asumió el compromiso de acondicionar la casa de Nacho para su regreso, previsto para finales de mayo de este año. La vivienda de la familia Gauto presenta serias deficiencias que la hacen inhabitable para una persona con movilidad reducida.

El hogar, al que se accede por un pasillo angosto y desnivelado, tiene puertas con aperturas inadecuadas y un comedor-cocina con aberturas en el techo y cables eléctricos expuestos. La habitación que Nacho comparte con sus padres carece de las condiciones mínimas para su recuperación.

“No es una casa en condiciones para recibirlo: el baño no está hecho para discapacitados, la silla de ruedas no entra por los pasillos, el horno está muy alto para ellos, y los días de lluvia el agua corre el peligro de tocar los cables sin protección”, explica Roldán.

Dos colectas para hacer realidad el sueño

La Obra del Padre Mario organizó dos colectas para recaudar los fondos necesarios. La primera, lanzada en diciembre, permitió reunir 16 millones de pesos. Con ese dinero, se pudo cambiar el techo por completo, construir una nueva habitación exclusiva para Nacho y renovar la infraestructura de servicios básicos como cloacas, desagües y la cámara séptica.

El 19 de abril se inició la segunda colecta, enfocada en los últimos ajustes cruciales, entre ellos, el reacondicionamiento completo del baño para adaptarlo a las necesidades de Nacho. La comunidad tiene la oportunidad de sumarse a esta iniciativa solidaria y contribuir a que Nacho pueda regresar a un hogar seguro y funcional, donde pueda continuar su recuperación y desarrollar su vida con dignidad.

Para donar y colaborar con las reparaciones de la casa, se puede enviar dinero a la cuenta OBRAPADREMARIO.

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