Sociedad

Hantavirus en crucero: el Malbrán busca el origen del brote en Ushuaia

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Un equipo del Instituto Malbrán viajará a Ushuaia a partir de este viernes para recolectar información crucial y determinar el origen del brote de hantavirus que se desató a bordo del crucero de expedición polar MV Hondius. El buque había zarpado el 1° de abril desde la capital fueguina. La investigación se centra en identificar la fuente del contagio, que habría ocurrido durante las semanas previas a la partida del barco.

Una pareja de ornitólogos neerlandeses, Leo y Mirjam Schlperoord-Huisman, fueron los primeros en desarrollar síntomas de la enfermedad en altamar. Ambos habían recorrido Argentina, Chile y Uruguay durante cinco meses antes de embarcarse en Tierra del Fuego. Compartían la pasión por la observación de aves, una actividad que habrían realizado tanto en su travesía terrestre como en el MV Hondius.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó este lunes la cifra de afectados, confirmando nueve pasajeros y tripulantes infectados. Lamentablemente, tres de ellos fallecieron, incluyendo a la pareja Schlperoord-Huisman, oriunda de Haulerwijk, Países Bajos.

Avances en la investigación y cepa del virus

«Las investigaciones sobre el historial de viajes y las posibles exposiciones del primer caso [por Leo Schlperoord] en la subregión del cono sur de América continúan y sugieren una posible exposición a roedores durante actividades de observación de aves», informó la OMS este lunes. El organismo también adelantó que se están realizando análisis de secuenciación viral para comparar la cepa Andes asociada a este brote con las que circulan en Argentina, Chile y Uruguay, donde la enfermedad es endémica.

Desde el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), que complementa la investigación tras la evacuación del buque en Tenerife, Islas Canarias, se confirmó que «la reciente secuenciación genética del virus sugiere firmemente que las muestras de pasajeros analizadas están vinculadas a la misma fuente original de infección». Además, la información genómica indica que el virus involucrado es similar a los virus andinos ya presentes en Sudamérica, descartando una nueva variante. «Actualmente, no hay evidencia de que esta variante se propague con mayor facilidad o cause una enfermedad más grave que otros virus andinos», señaló el ECDC.

Cabe destacar que en el sur de Argentina y Chile, la variante Andes Sur es la única de los virus hanta con potencial de transmisión interpersonal. Esta fue la variante mencionada en una reunión reciente entre autoridades del Ministerio de Salud de la Nación, el Anlis-Malbrán y directores de Epidemiología provinciales.

El Ministerio de Salud de la Nación coordinó con la OMS la entrega de 2500 kits diagnósticos y aislamientos de la variante endémica de la Patagonia para los laboratorios de Países Bajos, Reino Unido, Senegal, España y Sudáfrica que colaboran en la investigación. El Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica y los Hospitales Universitarios de Ginebra (Suiza) confirmaron que se trataba de hantavirus variante Andes mediante secuenciación genómica y prueba de PCR.

Tierra del Fuego y el ratón colilargo

El Ministerio de Salud fueguino comunicó este lunes que «Tierra del Fuego no tiene presencia de hantavirus y no ha registrado casos desde que esta enfermedad se incorporó a los eventos de notificación obligatoria en nuestro país, en 1996». Su provincia vecina, Santa Cruz, tampoco registra casos desde hace siete años. Respecto al ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), conocido reservorio del virus hanta en los bosques andinos patagónicos, se mencionó la existencia en debate de una subespecie (O. longicaudatus magallanicus), aunque se desconoce su potencial como reservorio natural del virus.

Si bien circuló la versión de que la pareja neerlandesa pudo haber visitado un basural cerca de Ushuaia, guías locales reconstruyeron que existen otros puntos en el circuito ornitológico de la zona, como el Parque Nacional Tierra del Fuego, la costa atlántica y la navegación por el canal Beagle. En el parque nacional hay registros de las tres especies de aves observadas, ninguna de las cuales se alimenta de carroña o basura.

Raúl González Ittig, investigador independiente en el Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA) del Conicet, explicó que «la presencia del virus Andes en roedores se pudo probar en Neuquén, Río Negro y Chubut. En Tierra del Fuego no habría ratones infectados ni casos humanos hasta el momento». Consideró «absolutamente improbable» que los ratones colilargos hayan estado cerca de un basural, ya que «va en contra de su biología». El investigador aclaró que, aunque estos roedores están presentes desde Neuquén hasta Tierra del Fuego, el virus Andes solo se encuentra hasta Chubut.

Hipótesis y proyecciones

González Ittig, con experiencia en la captura de ratones en zonas con hantavirus, considera «mucho más probable» que la pareja haya contraído la infección en el sur de Chile o de Argentina continental, realizando senderismo en bosques andinos patagónicos. Descartó Uruguay por la presencia de otros genotipos virales. «Como hubo contagios en el buque, todo apunta más hacia el sur chileno o Neuquén, Río Negro y Chubut», concluyó.

Olivier Le Polain, jefe de la Unidad de Epidemiología y Análisis para Respuesta del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, anticipó que se esperan más casos en las próximas semanas, dado el prolongado período de incubación del hantavirus, que puede ser de dos o tres semanas hasta seis u ocho. Las preguntas pendientes incluyen cómo se dio la transmisión, cómo lo contrajeron los primeros casos y si la evolución clínica varía respecto a brotes anteriores, como el de Epuyén en 2018-2019.

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