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Argentina proyecta US$170.000 millones en inversiones hasta 2031

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Argentina se posiciona con una significativa potencialidad inversora, con proyectos que alcanzan los US$170.000 millones ya en ejecución o con fecha de inicio programada entre 2025 y 2031. Este monto forma parte de un stock total de anuncios que supera los US$440.000 millones, equivalente al 70% del PBI nacional o a 60 meses de exportaciones proyectadas para 2025.

La consultora MAP Latam, tras un relevamiento exhaustivo durante el año pasado, identificó aproximadamente 1750 proyectos de inversión en todo el territorio nacional. De estos, unos 140 superan los US$100 millones, contribuyendo al volumen total de US$440.000 millones, de los cuales los US$170.000 millones mencionados ya están en marcha o próximos a iniciar.

El estudio de MAP Latam abarca iniciativas de inversión privada (la mayoría) y pública, vigentes, en marcha o latentes, a la espera de condiciones adecuadas para materializarse. Entre estas condiciones se destacan la apertura económica, el equilibrio fiscal, la estabilidad nominal, precios de mercado y el respeto de las reglas de juego. Otros factores mencionados incluyen una mayor institucionalidad y la lucha contra la corrupción.

El impacto del RIGI y los anuncios oficiales

La estabilidad macroeconómica promovida por el Gobierno, junto con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) impulsado por la administración de Javier Milei, actúa como un acelerador de decisiones de inversión en sectores específicos. Actualmente, se han presentado 36 iniciativas por un monto de US$93.000 millones, de las cuales 13 propuestas, que representan US$27.000 millones, ya fueron aprobadas.

El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó una aceleración en la aprobación de proyectos RIGI y la llegada de nuevas iniciativas por otros US$30.000 o US$40.000 millones, lo que llevaría las inversiones aseguradas bajo este régimen a cerca de US$140.000 millones. En esta línea, Caputo anunció que Chevron presentará un nuevo proyecto RIGI por más de US$10.000 millones. Por su parte, el presidente Milei dio a conocer un “Súper RIGI”, con mayores ventajas, destinado a sectores emergentes como el refinamiento de cobre, baterías de litio, data centers, paneles solares, fertilizantes, forestación y la cadena del uranio.

Desafíos en la inversión real y la concentración sectorial

A pesar de los prometedores anuncios, la inversión real en Argentina muestra una retracción acumulada del 9,2% en los últimos tres trimestres del año pasado, según datos de Equilibra. La consultora prevé que esta baja se mantenga en los primeros meses de este año. La inversión bruta mensual, medida por OJF, registró en marzo una caída interanual del 0,8% en volumen físico, situándose en el 18,1% del PBI, por debajo de los niveles de 2025.

El informe de MAP Latam detalla que el stock total de proyectos de inversión se concentra fuertemente en la Patagonia, explicando más del 70% del total. Neuquén aporta el 51%, impulsado casi exclusivamente por el sector de Oil&Gas (Vaca Muerta), mientras que Río Negro capta el 10% con predominancia en el mismo sector y energía. Si se excluye la Patagonia, el mapa cambia, con San Juan (25%), Salta (8%) y Catamarca (7%) como líderes, con la minería como sector dominante.

La concentración sectorial es clara: Oil&Gas representa el 61% (US$270.400 millones) y Energía el 14% (US$63.400 millones), sumando tres cuartas partes del pipeline. Fuera de estos, la minería lidera con el 46%, seguida por industria (26%) y logística (19%), concentrándose principalmente en el NOA y San Juan.

La consultora Abeceb, de Dante Sica, relevó 497 anuncios por US$47.399 millones entre 2025 y 2026 (excluyendo minería y Oil&Gas). Energía encabeza el ranking con 46 anuncios por US$11.941 millones, seguida por movilidad, e-commerce, industria y servicios financieros, entre otros.

Juan Pablo Ronderos, socio cofundador de MAP Latam, subraya que la estabilidad macroeconómica es necesaria pero no suficiente. Afirma que Argentina requiere una estrategia productiva más amplia que el RIGI, el cual tracciona sectores intensivos en capital pero no en empleo. Martín Rapetti, director de Equilibra, coincide en que el RIGI facilita inversiones ya previstas, pero un crecimiento sostenido requiere una actividad económica potente, más allá de los sectores mineros, energéticos y agroindustriales.

Fernando Marengo, director de Chief Economist de BlackTORO, destaca que Argentina ofrece altas tasas de retorno por su riesgo elevado, y la percepción de que este riesgo disminuye hace los activos más atractivos. El gobierno, según Marengo, incentiva inversiones en sectores con ventajas competitivas (agroindustria, energía, minería, economía del conocimiento), lo que generará inversiones en otros sectores asociados. El desafío reside en lograr un crecimiento más homogéneo entre sectores y regiones, dado que la apertura afecta a la industria sustitutiva de importaciones, mientras el interior, con sus ventajas competitivas, muestra mejores indicadores.

Miguel Kiguel, director de Econviews, señala que «Argentina volvió a estar en el radar de los inversores gracias a los cambios» que la transformaron en una economía de mercado sin controles y con un buen clima de negocios. Aunque reconoce que muchas empresas que tuvieron malas experiencias en el pasado esperan la consolidación del programa económico y político. Kiguel considera al RIGI como un «empujoncito» exitoso, pero enfatiza la necesidad de más reformas estructurales, eliminar el cepo y acumular reservas para que la estabilidad se perciba en toda la economía.

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