Santa Fe: Detienen a mujer por intentar ingresar cocaína en bifes a la cárcel
Una mujer de 42 años fue detenida en la Unidad Penitenciaria Nº 2 “Las Flores” de Santa Fe tras intentar ingresar seis envoltorios de cocaína ocultos en trozos de carne precocida. El destino de la droga era un interno del Pabellón 7, en un caso que las autoridades provinciales ya califican como microtráfico y que refuerza las alarmas sobre la seguridad en los penales.
El descubrimiento se produjo durante una inspección rutinaria en el penal. La Policía de Investigaciones (PDI) confirmó que la sustancia incautada, fraccionada en seis empaques, alcanzaba un peso total de 37 gramos. Esta cantidad, según la secretaria de Asuntos Penales de Santa Fe, Lucía Masneri, excede claramente el consumo personal, lo que orienta la investigación hacia el microtráfico.
Masneri, en declaraciones a radio LT8, explicó que el patrón de ocultamiento fue clave: “Eran varias bochitas pequeñas distribuidas en varios bifes”. Esta modalidad llevó a la Fiscalía Provincial, a cargo de la fiscal Yanina Tolosa, a mantener el caso en el fuero local, en lugar de derivarlo a la Justicia Federal.
El operativo y la detención
La mujer, identificada como M. J. R., se presentó el miércoles en la cárcel para una visita. El personal del Servicio Penitenciario Provincial notó una actitud sospechosa y procedió a una revisión manual de los alimentos que portaba, dado que los trozos de carne no habían pasado por el escáner de control. “Se establecen varios anillos antes de que ingrese la visita, el primero es el atravesar el escáner, tanto corporal como el de paquetes y, luego, se realiza una nueva requisa visual y manual por parte de los agentes penitenciarios”, detalló Masneri.
Vieron que se trataba de carne precocida de una manera extraña, con cortes transversales transformados en bolsitas.
Dentro de estos cortes, los agentes localizaron los envoltorios encintados con la sustancia blanquecina. La fiscal Tolosa dispuso la detención de la mujer bajo la carátula de suministro gratuito de estupefacientes y ordenó el secuestro de su teléfono móvil para investigar posibles conexiones con redes de microtráfico. Simultáneamente, el destinatario de la droga, un interno del Pabellón 7, fue trasladado a un sector de aislamiento preventivo, a la espera de las actuaciones judiciales y administrativas.
Refuerzo de controles y limitaciones
Este incidente generó un refuerzo en las medidas de control en el ingreso de alimentos a los establecimientos penitenciarios. La secretaria de Asuntos Penales indicó que la normativa actual permite el ingreso de ciertos alimentos precocidos solo en unidades de alta seguridad, pero no en las de máxima. Tras este hallazgo, “este último hallazgo hace que se restrinjan más las posibilidades”, afirmó.
Masneri también hizo hincapié en las limitaciones tecnológicas: si bien el escáner es efectivo para detectar metales, presenta desafíos ante sustancias orgánicas como la cocaína, lo que subraya la importancia de la experiencia del personal penitenciario en las requisas manuales.
La calificación final de los hechos dependerá del avance de la investigación. La fiscalía analizará si se trató de una tentativa de suministro para consumo personal, microtráfico o incluso si existen elementos para tipificar una asociación ilícita interna, lo que podría derivar en cargos más graves para los involucrados.

