Riesgo país en mínimo de tres meses tras mejora de calificación de Fitch
La primera semana operativa de mayo cierra con un panorama financiero dual para Argentina. Mientras la agencia de calificación de riesgo Fitch Ratings elevó la nota soberana del país de “CCC+” a “B-”, lo que generó un fuerte impulso en los bonos públicos y una significativa compresión del riesgo país, las acciones locales no lograron replicar ese optimismo, afectadas por la presentación de balances corporativos.
Este ascenso en la calificación de Fitch actuó como un catalizador positivo para la deuda argentina. Los bonos Globales en dólares con ley extranjera registraron una suba del 2,8%, y los Bonares, bajo ley argentina, avanzaron un 1,4% en el mismo período. Como resultado directo, el riesgo país de JP Morgan descontó 28 unidades, ubicándose en los 510 puntos básicos, un nivel que no se registraba desde el 18 de febrero.
Analistas de Adcap Grupo Financiero destacaron que, a pesar de una recaudación tributaria de abril más débil de lo esperado —con impuestos vinculados a la actividad en caída real—, la mejora de Fitch resalta la importancia de la disciplina fiscal. La agencia valoró positivamente la acumulación de reservas y las perspectivas de financiamiento, lo que ya genera expectativas de nuevas mejoras de calificación por parte de otras agencias en los próximos meses.
“La mejora de calificación actuó como catalizador para los bonos hard dollar, mientras que la dinámica cambiaria también se volvió más favorable, ayudando a los bonos en pesos a sostener gran parte de su sobre performance relativa”, consideraron desde Adcap.
Desde IEB, subrayaron que, aunque Argentina permanece en la categoría de high yield, abandonar el escalón anterior es crucial: “la mejora implica abandonar un escalón donde la principal preocupación del mercado era el riesgo inminente de default”.
Las acciones, con una dinámica diferente
El entusiasmo por la mejora de la deuda no se trasladó al mercado accionario local. El índice S&P Merval de la Bolsa porteña registró una caída del 2,3%, cerrando por debajo de los 2.800.000 puntos. Este desempeño contrasta con la tendencia alcista de Wall Street, donde el panel tecnológico Nasdaq y el S&P 500 alcanzaron nuevos máximos históricos.
El economista Gustavo Ber explicó esta divergencia: “A pesar de dicho positivo clima del norte, los activos domésticos responden de manera dispar, con los bonos en dólares logrando retomar una mayor firmeza, mientras que los ADRs se desacoplan y se presentan más flojos, mientras se sigue evaluando el escenario político”.
La lectura de balances corporativos impactó negativamente en varias empresas. YPF (-6,2%) y Vista Energy (-10,3%) vieron caer sus valuaciones. Tenaris (-6,4%) sufrió tras el anuncio de que Paolo Rocca dejará de ser su CEO, y Edenor recortó un 6,7%. En Wall Street, Mercado Libre perdió un 8,9% semanal luego de presentar resultados trimestrales por debajo de las previsiones. Sin embargo, los ADR de bancos mostraron mejoras de entre 1% y 4%, beneficiados por la recuperación de los bonos soberanos.
Dólar y reservas: estabilidad con matices
En el mercado cambiario, el dólar mayorista cerró la semana con una leve tendencia alcista, a $1.398, con una ganancia del 0,5%. Esto se dio en un contexto de mayor demanda privada y la continuidad de las compras del Banco Central (BCRA) en la plaza. La banda superior del esquema cambiario oficial se ubicó en $1.717,98, dejando al dólar a $319,98 o 22,9% de ese límite.
El dólar al público en el Banco Nación se ubicó en $1.420 para la venta, con un aumento del 0,7%. En tanto, el dólar blue se mantuvo estable en $1.400.
El BCRA absorbió USD 330 millones en cinco ruedas a través de su intervención cambiaria. Las reservas internacionales crecieron USD 1.173 millones, alcanzando los USD 46.056 millones, el stock más alto desde el 27 de abril. No obstante, el IERAL de la Fundación Mediterránea advirtió que “el fortalecimiento de las reservas netas sigue condicionado por vencimientos y compromisos exigibles”, y la clave reside en si la expansión monetaria encuentra respaldo en una mayor demanda de pesos o si requiere mecanismos de esterilización para evitar excedentes de liquidez.

