Pablo Moyano cruzó a sindicalista municipal por la recolección de residuos
El secretario adjunto del sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, lanzó una fuerte arremetida contra Hernán Doval, titular de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (Fesimubo). La disputa se encendió tras el pedido público de Doval de avanzar en la municipalización total del servicio de recolección de residuos y barrido manual de calles en toda la provincia de Buenos Aires. Moyano, a través de un video difundido en redes sociales, equiparó al dirigente municipal con funcionarios del Gobierno nacional y lo acusó de promover la precarización laboral en el sector.
“¿Qué diferencia hay entre el ministro Caputo, Sturzenegger, Adorni, Jorge Macri y este señor Doval?”, preguntó el dirigente camionero, estableciendo un paralelismo entre la postura del líder municipal y las políticas de ajuste que atribuye al oficialismo. Moyano fue contundente en su crítica:
Este señor actúa como jefe de prensa de sus patrones, que son los intendentes municipales.
La controversia tiene un claro trasfondo económico. Moyano advirtió que la municipalización implicaría una drástica reducción salarial de casi el 50% para los trabajadores de recolección. Esta estimación se basa en la notoria diferencia de ingresos entre los empleados municipales y aquellos encuadrados bajo el convenio colectivo de Camioneros. “Muchos municipales no llegan a cubrir la canasta básica con su salario. Y este señor quiere llevarnos a la pobreza, a la miseria”, afirmó el líder sindical.
Conflicto en Villa Gesell y la presión sobre los municipios
La tensión entre el gremio camionero y los municipios bonaerenses no es un hecho aislado. A fines de marzo, Camioneros protagonizó un conflicto en Villa Gesell. En esa ocasión, el intendente Gustavo Barrera había rescindido parcialmente el contrato con la empresa Santa Elena, prestadora del servicio de recolección, lo que dejó sin empleo a más de 40 trabajadores. Moyano encabezó una protesta frente al municipio y calificó la decisión de Barrera como una “traición”. La situación se destrabó gracias a la intervención del gobierno provincial, que dictó una conciliación obligatoria a través del Ministerio de Trabajo bonaerense, suspendiendo los despidos y restableciendo las tareas. Moyano evocó este episodio en su mensaje:
Venimos de un conflicto muy grande en Villa Gesell, en donde hemos defendido con huevo y con lucha 45 puestos de trabajo.
El reclamo de Doval, que Moyano interpreta como un aval a la política de los jefes comunales, surge en un contexto de creciente presión financiera sobre los municipios bonaerenses. La caída en la recaudación y en los fondos de coparticipación impulsó a varios intendentes a revisar contratos con empresas concesionarias de recolección, uno de los servicios más costosos para las administraciones locales. Esta tendencia es precisamente la que el gremio camionero busca frenar con movilizaciones y, de ser necesario, con un paro provincial.
Críticas a la coherencia sindical y llamado a la acción
Moyano también cuestionó la coherencia del dirigente municipal, acusándolo de marchar públicamente contra la reforma laboral mientras, paradójicamente, impulsaba una medida que, según el camionero, implica exactamente eso para los trabajadores del sector.
Lo vemos a este señor marchando contra la reforma laboral y hoy pide la reforma laboral para los trabajadores camioneros.
El dirigente de Camioneros convocó a trabajadores y delegados de las regionales bonaerenses a ejercer presión sobre sus representantes municipales para bloquear cualquier avance en la municipalización. “Se acerquen a las regionales de los municipales y le digan a su dirigente que no vamos a permitir que se municipalice ni un servicio de la recolección”, indicó. La amenaza fue directa: el sindicato defenderá el convenio colectivo del sector, que Moyano describió como una conquista histórica obtenida con “compañeros detenidos, desaparecidos, compañeros muertos”.

