Escándalo en Perú: Denuncian a fiscal por liberar a conductora ebria tras atropello mortal
Un escándalo judicial sacude a Trujillo, Perú, tras la muerte de un vigilante que había sido atropellado por una conductora en estado de ebriedad. La polémica se intensifica con una denuncia penal presentada contra el fiscal Joan Balladares por presunta omisión de funciones, luego de que la imputada, Maritza Polet Alfaro Cerna, fuera liberada inicialmente a pesar de los graves hechos.
La denuncia fue interpuesta por Greco Quiroz, expresidente del Consejo Regional de La Libertad, quien también solicitó la destitución del fiscal ante la Junta Nacional de Justicia. El caso cobró una dimensión aún más trágica el pasado 8 de mayo, cuando la víctima, Juan Martínez Torres, de 54 años, falleció debido a las severas lesiones sufridas, lo que recalifica el delito y agrava la situación procesal de la conductora.
La sociedad civil y la familia de Martínez expresan su profunda preocupación por la posibilidad de fuga de Alfaro Cerna, ya que, según los denunciantes, no se le impuso impedimento de salida del país. La mujer, gerente de la empresa Grupo Forestal SAC y residente en Huanchaco, fue identificada como propietaria del vehículo involucrado.
Las acusaciones contra el fiscal y las presuntas irregularidades
Según la denuncia de Quiroz, el fiscal Joan Balladares imputó inicialmente solo lesiones culposas graves, omitiendo la conducción en estado de ebriedad y la tentativa de fuga, dos hechos que, según testigos presenciales, sí ocurrieron. La Corte Suprema peruana establece que la suma de agravantes como la conducción bajo los efectos del alcohol y el intento de escape puede elevar la pena a más de seis años, lo que habilitaría la prisión preventiva.
Testigos afirman que Maritza Polet Alfaro Cerna intentó huir tras el atropello, pero fue interceptada por ciudadanos. El exfuncionario regional criticó la falta de consideración de estos elementos por parte de la Fiscalía, lo que, a su juicio, constituye una falta grave que refuerza el pedido de destitución del fiscal.
Además, el documento presentado ante el Ministerio Público señala presuntas irregularidades en el parte policial inicial, donde se consignó que la víctima sufrió una “caída” y no un atropello. Quiroz calificó este hecho como falsedad ideológica y pidió sanciones para los policías involucrados.
La defensa del fiscal Balladares
Por su parte, el fiscal Joan Balladares, de la Fiscalía Provincial de Flagrancia Delictiva de La Libertad, defendió su decisión de no solicitar prisión preventiva. Explicó que la legislación peruana exige una prognosis de pena superior a cinco años para requerir dicha medida. En el momento de la decisión inicial, el delito atribuido (lesiones culposas) tenía una pena que oscilaba entre cuatro y seis años, lo que, según su interpretación, no superaba el umbral legal requerido para la prisión preventiva.
Balladares precisó que la investigación incluyó diligencias inmediatas como dosaje etílico y exámenes toxicológicos, además de la intervención de testigos. El caso fue derivado a un proceso inmediato, un mecanismo que busca acelerar la obtención de sentencia y mantiene restricciones sobre la imputada, como la obligación de presentarse periódicamente ante las autoridades.
El fiscal añadió que la aceptación de responsabilidad por parte de la conductora y el encuadre del delito en lesiones culposas agravadas limitaron la solicitud de prisión preventiva. Sin embargo, tras el fallecimiento de Juan Martínez, el Ministerio Público deberá recalificar el delito a homicidio culposo, que prevé una pena de entre cuatro y ocho años, lo que sí habilitaría la medida de prisión preventiva. La Fiscalía informó que monitoreará el cumplimiento de las restricciones mientras se programa la audiencia judicial definitiva.
El fatal desenlace de Juan Martínez Torres
El vigilante Juan Martínez Torres falleció en el Hospital Belén de Trujillo, donde permanecía internado en la Unidad de Cuidados Intensivos. Había sufrido lesiones graves, incluyendo fracturas en la pelvis y daños internos severos, que complicaron cualquier intervención médica. La Gerencia Regional de Salud confirmó el deceso.
El accidente ocurrió la noche del 3 de mayo en la urbanización El Golf del distrito de Víctor Larco. Maritza Polet Alfaro Cerna conducía con 1,84 gramos de alcohol por litro de sangre y con la licencia vencida cuando embistió al vigilante. La familia de la víctima exige justicia y cuestiona la decisión judicial de liberar a la conductora, mientras el caso avanza bajo proceso inmediato, ahora con la calificación de homicidio culposo.

