Dolores Fonzi lleva al cine la historia de Belén: “Un registro de que no estamos solas”
Diez años después de que el caso conmoviera a la sociedad argentina, la historia de Belén, la joven tucumana que fue detenida y condenada tras sufrir un aborto espontáneo, llega a la pantalla grande de la mano de Dolores Fonzi. La actriz y directora no solo protagoniza la película, sino que también la dirige, transformando un trágico suceso en un poderoso relato cinematográfico que ya es la más nominada en la XIII edición de los Premios Platino.
El caso Belén se remonta a 2014, cuando una joven acudió al Hospital Avellaneda de Tucumán con dolor abdominal y sangrado, siendo diagnosticada con un aborto espontáneo. Sin embargo, el personal del hospital la denunció a la policía, acusándola de haber provocado el aborto. Fue detenida en el mismo centro de salud, permaneció presa por más de dos años y, en 2016, fue condenada a ocho años de prisión por “homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía”. Este proceso judicial, plagado de irregularidades y denuncias de violación de derechos fundamentales por parte de organismos de derechos humanos, generó una ola de protestas y reclamos sociales.
En la película, Fonzi interpreta a la abogada Soledad Deza, quien encabezó la lucha legal para liberar a Belén, enfrentándose a la burocracia y la corrupción. La génesis del proyecto se remonta a la época en que Belén aún estaba presa. En 2016, al recibir el premio a Mejor Actriz en los Premios Platino por su trabajo en La Patota, Dolores Fonzi alzó su voz para pedir por la liberación de Belén, un momento que, sin saberlo, sentaría las bases para la futura película.
Del activismo a la dirección: el camino de Fonzi
Las palabras de Fonzi en los Platino resonaron en la productora Leticia Cristi, quien adquirió los derechos del libro inspirado en la historia de Belén. Inicialmente, Fonzi ya estaba en consideración para interpretar a Soledad Deza, pero el proyecto aún no tenía director. El panorama cambió en 2023 con el exitoso debut de Fonzi como directora en la película Blondi. Cristi, impresionada con su trabajo, le propuso no solo protagonizar, sino también dirigir la historia de Belén, una oferta a la que Fonzi, según sus propias palabras, “no le pudo decir que no”.
En diálogo con Infobae en el marco de los Premios Platino, Fonzi reflexionó sobre el impacto de la película:
“Uno es instrumento de la historia, después pasa a ser de todos, ya no es más nuestra. Lo lindo de eso es que la película se ve en hospitales, cárceles, escuelas, universidades (…) que se haya convertido en una herramienta es lo mejor”.
Este testimonio subraya la vocación de la obra de trascender la pantalla y convertirse en un motor de cambio y reflexión social.
El legado de Belén y la lucha feminista
La historia de Belén fue un punto de inflexión en Argentina, contribuyendo de manera significativa al debate público que culminaría con la legalización del aborto en 2020. Sin embargo, la película también pone de manifiesto que la corrupción y el desinterés institucional persisten.
“Soledad Deza sigue teniendo casos similares hasta el día de hoy, sigue defendiendo a chicas que tienen emergencias obstétricas que son acusadas”, comparte Fonzi. No obstante, destaca un avance fundamental: “El feminismo entra en el entramado social de manera cotidiana. Se habla en las mesas del aborto, deja de ser tabú para ser algo más cercano y reflexionado y creo que ese es un avance enorme”.
La verdadera Belén, cuyo nombre se mantuvo en reserva para proteger su identidad, decidió permanecer en el anonimato tras la finalización del juicio. Sin embargo, su compromiso con la causa se mantuvo, colaborando activamente con Fonzi en la realización de la película.
“Ella cobró un dinero por la película, cobró por la novela de Ana Correa, fue muy parte de todo el proceso, hablamos, estamos en contacto”, revela Fonzi, quien asegura que tanto Belén como Soledad Deza quedaron muy satisfechas con el resultado final.
La actriz Camila Plaate es la encargada de dar vida a Belén en la cinta.
Fonzi concluye que la película es un mensaje potente para todas aquellas mujeres que han vivido situaciones similares:
“La película es un registro de que no estamos solas. Ver la película te hace sentir acompañada, te inspira, te hace reflexionar y las sociedades que ya tienen la ley (pro aborto) les refresca la sensación de haber logrado un cambio y las sociedades que no la tienen las puede inspirar a creer en el trabajo colectivo para llegar a un cambio concreto”.

