Premios Sur: “Belén” y “Gatillero” triunfaron en una fiesta del cine argentino marcada por la defensa del sector
En una noche que celebró la excelencia cinematográfica nacional y, a la vez, se erigió como un contundente espacio de defensa de la industria, la vigésima edición de los Premios Sur consagró a Belén, el drama dirigido y protagonizado por Dolores Fonzi, como la Mejor Película de Ficción estrenada en 2025. La ceremonia, que tuvo lugar anoche en el Teatro Alvear, destacó el film inspirado en el libro de la periodista Ana Correa, que se alzó con un total de cinco estatuillas.
Entre los reconocimientos para Belén se encuentran el de mejor actriz de reparto para Camila Pláate, quien también fue distinguida como actriz revelación. El equipo de guion adaptado, compuesto por Dolores Fonzi, Laura Paredes, Agustina San Martín y Nicolás Britos, también fue premiado, al igual que la labor de montaje. En un empate técnico, el policial Gatillero, de Cris Tapia Marchiori, también recibió cinco galardones, incluyendo mejor dirección, fotografía, guion original, maquillaje y sonido.
Una ceremonia con mensajes contundentes y homenajes
La avenida Corrientes se vistió de gala para recibir a las figuras del cine argentino, con una apertura musical a cargo de las compañías Bloody Tango y Malevo, cuya puesta en escena, transmitida por TNT y HBO Max para toda Latinoamérica, generó cierta sorpresa entre los asistentes por su estilo “for export”. La conducción del evento estuvo a cargo de Andrea Frigerio y Juan Minujín.
El primer premio de la noche, a mejor actor de reparto, fue para Fernán Mirás por su papel en Mazel Tov. La categoría de mejor actriz de reparto quedó en manos de Camila Pláate por Belén, quien, ausente, envió un video de agradecimiento y aprovechó para recordar la convocatoria a la marcha contra los femicidios. Este mensaje fue reforzado por Fonzi al recibir el galardón por guion adaptado.
Cris Tapia Marchiori y Clara Ambrosoni fueron premiados por el guion original de Gatillero. Al recibir su estatuilla, Tapia Marchiori expresó: “Es triste que nos gobiernen unas personas que piensan que haciendo la guerra vamos a conseguir la paz. Hoy estamos acá celebrando la cultura y el arte y me parece re lindo decir que el arte y la cultura hacen la paz sin hacer guerras”, en una clara alusión al contexto político.
Les agradezco muchísimo colegas por este reconocimiento. Les pido que comprendan que esta va a ser la única vez que voy a recibir este premio.
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el homenaje a Lucrecia Martel, quien recibió el Premio de Honor de la Academia. Tras una ovación de pie, la reconocida cineasta reflexionó sobre el privilegio de hacer cine y la responsabilidad de la industria en el actual escenario del país. “A veces nos vemos obligados a preguntarnos para qué hacemos cine porque la situación general es adversa. Hacemos cine porque inventar mundos también es señalar rumbos a nuestros coterráneos, a nuestros vecinos, a la audiencia. Me pregunto si estaremos haciendo eso en este país. Eso es lo que más miedo me da y se los comparto: que en la memoria de las máquinas quedemos como la generación que no supo qué hacer con el mejor trabajo del mundo en el momento en que el país lo necesitaba y la época lo pedía a gritos”, sentenció Martel, con un discurso que resonó en la platea.
El premio a la música original fue para Sebastián Espósito y Daniel Godfrid por La mujer de la fila, mientras que en las categorías revelación, Ángelo Mutti Spinetta fue reconocido como actor por La llegada del hijo, y Pláate nuevamente como actriz, dedicando su tiempo de agradecimiento a un minuto de silencio por Agostina Vega.
Defensa del cine y voces críticas
El productor Luis Alberto Scalella también recibió un Premio de Honor y, recordando sus inicios con Hugo del Carril, hizo una férrea defensa de la experiencia de “cine en el cine” frente a las nuevas plataformas, instando al estado a apoyar la producción nacional. La ministra de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Gabriela Ricardes, entregó el premio a mejor ópera prima a La noche sin mí, protagonizada por Natalia Oreiro.
El documental Weser, de Fernando Spiner, fue premiado, y su director dedicó el galardón al fallecido Daniel Fanego, aprovechando para denunciar: “el gobierno nacional está destruyendo la industria argentina y con ella a la industria del cine. Tenemos que pelear mucho para defender este cine”. En la misma línea, el presidente de la Academia, Hernán Filding, subrayó la necesidad de que “el estado debe dar garantías para que podamos seguir contando nuestras historias, respetando las leyes vigentes y dinamizando una industria que genera trabajo”.
La emoción embargó a Cecilia Roth al recibir su Premio de Honor. Visiblemente conmovida, la actriz celebró al cine nacional y recordó a Adolfo Aristarain, recientemente fallecido. “En mi opinión el cine argentino es uno de los mejores que se hace en habla hispana, creo que no se merece lo que está pasando, todo lo contrario. Este cine somos nosotros, es una identidad, una cultura, nuestra manera de ser, de vernos, de abrazarnos. Esto va a pasar”, afirmó Roth, recibiendo un aplauso de pie.
Cerca del cierre, Marcelo Subiotto por El mensaje y Marilú Marini por 27 noches fueron premiados como mejores actores protagonistas. Finalmente, la estatuilla a la mejor serie fue para El Eternauta, y el esperado premio a la Mejor Película, que coronó a Belén, cerrando una noche donde el cine argentino no solo celebró sus logros, sino que también alzó su voz en defensa de su existencia.

