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Escándalo en el fútbol inglés: acusan a Southampton de espionaje antes de un crucial playoff

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Un nuevo escándalo de espionaje sacude al fútbol inglés, con el Middlesbrough denunciando formalmente ante la English Football League (EFL) que un analista del primer equipo del Southampton fue descubierto “escondido” entre arbustos, grabando las sesiones de entrenamiento en su centro de Rockliffe Park. El incidente, ocurrido el jueves, se produce apenas 48 horas antes del partido de ida de las semifinales del playoff de ascenso a la Premier League, que se disputa este sábado en el estadio Riverside del Boro.

Según la denuncia, el personal del Middlesbrough detectó “actividad sospechosa” en una zona verde con vistas al campo de entrenamiento dirigido por el técnico Kim Hellberg. El hombre, abordado por empleados del club, presuntamente borró fotos y videos de su teléfono móvil antes de negarse a identificarse. Posteriormente, se habría retirado a un hotel cercano, propiedad del presidente del Middlesbrough, Steve Gibson, donde se cambió de ropa para intentar alterar su apariencia. Sin embargo, el club asegura contar con imágenes de sus cámaras de seguridad que documentan toda la secuencia de los hechos.

La principal preocupación del Boro no se limita al material supuestamente borrado. Temen que el analista haya tenido tiempo suficiente para observar y registrar las jugadas a balón parado que prepara Hellberg, un aspecto crucial para el decisivo encuentro de este fin de semana.

La EFL confirma la denuncia y el precedente “Bielsagate”

La English Football League (EFL) emitió un comunicado confirmando la recepción del reclamo: “La EFL ha escrito al Southampton solicitando sus observaciones tras una queja del Middlesbrough relacionada con una supuesta filmación no autorizada antes del encuentro entre los dos clubes en el partido de ida de las semifinales de los playoffs del Championship del sábado”. El organismo enfatizó que el presunto incidente ocurrió en propiedad privada del Middlesbrough y fue protagonizado por un individuo vinculado al Southampton, lo que se considera una posible mala conducta bajo el reglamento de la EFL. El Southampton dispone de 14 días para responder a las acusaciones, mientras que ambos clubes han optado por no hacer declaraciones adicionales.

El individuo en el centro de la polémica lleva casi un año trabajando para el Southampton y, según el Daily Mail, ha prestado sus servicios en otros clubes de la Premier League. La normativa que el Southampton habría infringido fue introducida específicamente tras el sonado escándalo del “Bielsagate” en 2019. Esta regla establece que

“ningún club podrá supervisar directa o indirectamente —ni intentar observar— el estadio de entrenamiento de otro club durante las 72 horas previas a cualquier partido programado entre dichos clubes”

. El incidente del jueves se produjo exactamente dentro de este período prohibido.

El “Bielsagate” se remonta a enero de 2019, cuando Marcelo Bielsa, entonces entrenador del Leeds United, admitió haber enviado a un ayudante a espiar el entrenamiento del Derby County. En aquel momento, la EFL no contaba con una norma específica contra el espionaje, pero multó al Leeds con 200.000 libras esterlinas (equivalente a USD 272.000), una sanción que Bielsa asumió y pagó de su propio bolsillo, declarando: “Es una sanción contra el club, no contra mí, pero soy responsable de ella. Por eso, la he pagado de mi bolsillo”.

Posibles sanciones: del precedente FIFA a la expulsión

Si la EFL acusa formalmente al Southampton y un comité disciplinario independiente lo declara culpable, las sanciones podrían ser significativamente más severas que las impuestas al Leeds. Esto se debe a que en 2019 no existía una norma explícita y ahora sí. El abanico de castigos, según el diario The Guardian, podría incluir desde amonestaciones y multas hasta la deducción de puntos o, en los casos más graves, la expulsión de la competición.

Otro precedente relevante es el de la ex seleccionadora de Canadá, Bev Priestman, apartada de su cargo tras un escándalo de drones en los Juegos Olímpicos de París 2024. En esa ocasión, miembros del cuerpo técnico de la selección femenina canadiense utilizaron drones para filmar entrenamientos cerrados de Nueva Zelanda. La FIFA impuso a Canadá una deducción de seis puntos en el torneo, y Priestman, junto a otros dos miembros del cuerpo técnico, recibieron una suspensión de un año y una multa de 200.000 francos suizos.

El contexto deportivo añade aún más tensión a la situación. El Southampton llega a la semifinal tras una impresionante racha de 19 partidos sin perder en el Championship y haber eliminado al Arsenal en cuartos de final de la FA Cup (aunque luego cayó ante el Manchester City en semis). El Middlesbrough, por su parte, finalizó la fase regular un puesto por debajo de su rival, con los mismos 80 puntos, separados únicamente por la diferencia de goles. La otra semifinal del playoff enfrenta al Hull City con el Millwall, con la promesa de unirse a Coventry City e Ipswich Town como los tres ascendidos a la Premier League.

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