Combustibles: el Gobierno posterga la suba de impuestos hasta julio
El Gobierno nacional decidió nuevamente aplazar la aplicación de los incrementos en los impuestos que gravan los combustibles líquidos y el dióxido de carbono. La medida, oficializada a través de su publicación en el Boletín Oficial, extiende el diferimiento de estos ajustes hasta el próximo 1 de julio.
La postergación abarca los ajustes acumulados correspondientes a los años 2024, 2025 y el primer trimestre de 2026. Esta decisión impacta directamente en los precios de la nafta y el gasoil en todo el país, al evitar un aumento adicional que se hubiera sumado a las variaciones de costos y tipo de cambio.
Impacto en el bolsillo y la recaudación
La actualización de estos impuestos es un componente clave en la estructura de precios de los combustibles. Su diferimiento busca, en principio, evitar un traslado directo a los consumidores en un contexto de inflación. Sin embargo, también implica una resignación de ingresos para las arcas del Estado nacional, que deja de percibir esos fondos.
Los tributos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono forman parte de la estructura impositiva que se actualiza periódicamente según la normativa vigente. La postergación de su aplicación se ha convertido en una herramienta recurrente de la política económica para intentar moderar el impacto inflacionario en el sector y en el bolsillo de los ciudadanos.
Con esta nueva prórroga, el Gobierno mantiene congelado este componente impositivo por un período más, trasladando la potencial suba a la segunda mitad del año. La expectativa ahora se centra en si el 1 de julio se concretará la actualización o si, ante el panorama económico, se evaluará una nueva extensión.

