Acuerdo Mercosur-UE: Europa promete «billones de euros» en inversiones para Argentina
Tras la puesta en marcha provisoria del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), el embajador del bloque europeo en Argentina, Erik Høeg, proyectó un crecimiento significativo de las inversiones europeas en el país. El diplomático aseguró que se espera un “aumento importante” en los próximos meses y años, especialmente en sectores estratégicos como la minería y la energía.
Las declaraciones de Høeg tuvieron lugar durante el Congreso Maizar 2026, celebrado en el Goldencenter, donde participó de un panel junto a Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas Internacionales, y Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC. Allí, los oradores destacaron que la implementación provisoria del entendimiento comercial, que demandó 25 años de negociaciones, ya comenzó a activar negocios, misiones empresariales y exportaciones.
Inversiones millonarias y estabilidad macroeconómica
Høeg subrayó el peso de las inversiones europeas actuales en Argentina y el potencial de crecimiento. “En este momento el 40% del stock de inversiones en la Argentina viene de empresas europeas y pensamos que ahora hay un clima que puede favorecer un aumento de este número”, afirmó el embajador.
Según el diplomático, la combinación de estabilidad macroeconómica, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el propio acuerdo Mercosur-Unión Europea y el camino hacia la OCDE, configuran un escenario de mayor previsibilidad jurídica, clave para atraer capitales. En este contexto, Europa identifica un potencial particularmente fuerte en:
“Nosotros pensamos que en los próximos meses y años se va a ver un aumento importante de las inversiones, principalmente en temas de minerales, donde tenemos también acuerdos bilaterales sobre minerales críticos como el litio, el cobre y también en temas de energía. Ahí va a haber muchísimo flujo de inversiones que, por el carácter de las industrias, son también de billones de euros”.
Desde el sector privado, Gustavo Idígoras, presidente de Ciara-CEC, respaldó la visión del embajador. Idígoras señaló que la aplicación provisoria del acuerdo ya se traduce en un mayor interés empresarial, con una notable multiplicación de misiones comerciales europeas que buscan oportunidades de inversión en el Mercosur. “Han duplicado o triplicado la cantidad de misiones comerciales de los últimos cinco años porque empiezan a ver cómo hacer negocios con el Mercosur”, detalló.
Resultados concretos y desafíos regulatorios
La implementación del acuerdo ya muestra resultados tangibles. Idígoras mencionó que productos como maíz, sorgo, miel y aceite de girasol comenzaron a ingresar a Europa bajo el nuevo esquema, beneficiándose de la previsibilidad comercial y la reducción de aranceles. Además, destacó que algunas de las cuotas otorgadas por la UE al Mercosur son “las más grandes de la historia” concedidas por el bloque europeo.
Por su parte, Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas Internacionales, resaltó que el acuerdo representa un giro en la inserción comercial de Argentina. Antes, el país tenía acuerdos con economías que representaban apenas el 10% del PBI mundial; con este entendimiento, esa cobertura se eleva al 30%, con el objetivo de alcanzar el 50%.
Brun afirmó que el acuerdo ya beneficia a diversas provincias y economías regionales, citando casos como la miel de Entre Ríos, el arroz de Corrientes y los huevos de Córdoba y Buenos Aires, cuyas cuotas se cubrieron rápidamente. “Tenemos el compromiso de visibilizar lo bueno que está sucediendo”, aseguró.
Sin embargo, el funcionario también reconoció la existencia de desafíos técnicos y regulatorios para ampliar el acceso de productos argentinos. Mencionó la necesidad de trabajar en restricciones vinculadas a estándares sanitarios, fitosanitarios y límites de residuos, un área donde la UE ha endurecido sus exigencias.
Idígoras coincidió en que Europa “va a seguir regulando su mercado con enfoque ambiental”, lo que a menudo genera problemas para los países exportadores de alimentos y biocombustibles. No obstante, valoró que el acuerdo mejora la dinámica de negociación. “Antes, cuando teníamos un problema de esta naturaleza, pedíamos un turno con Europa y tardaba 24 meses. Ahora que somos socios, el turno te lo dan a la semana siguiente”, ilustró.
Flexibilización del Mercosur: un reclamo argentino
Brun aprovechó el panel para reclamar una mayor flexibilización del Mercosur en la negociación de nuevos acuerdos comerciales. Cuestionó las “líneas rojas” internas del bloque que, según él, traban las conversaciones con mercados estratégicos como Vietnam, India y Corea.
“El libre comercio tiene que ser real, no podemos seguir conviviendo con líneas rojas en las negociaciones externas”.
El funcionario enfatizó que “la Argentina ya no tiene tiempo para procesos de 25 años” y criticó que muchas negociaciones se estancan por las restricciones impuestas por algunos socios del bloque para proteger sectores industriales, lo que implica “iniciarlas para no terminarlas”.

