Estrategia para el yaguareté: El Impenetrable Chaqueño registra 19 ejemplares, la cifra más alta en años
El Parque Nacional El Impenetrable, en Chaco, se consolida como un bastión crucial para la recuperación del yaguareté en Argentina. En los últimos meses, la detección de dos nuevos ejemplares elevó la población a 19 felinos, un número que contrasta significativamente con los apenas siete registrados en toda la provincia hace solo dos años. Este incremento es celebrado por los expertos como una señal del éxito de la estrategia de reinserción y conservación.
Desde Rewilding Argentina, fundación clave en este proyecto, destacan que la llegada de estos últimos yaguaretés reafirma la eficacia de la iniciativa lanzada en 2019. El objetivo no es solo aumentar el número de felinos, sino también asegurar su coexistencia pacífica con las poblaciones humanas. “Para nosotros es fundamental el trabajo con las comunidades. Sin eso, repoblar a los yaguaretés sería imposible”, afirma Débora Abregú, Coordinadora de Conservación en el Proyecto El Impenetrable de la fundación.
La clave: reproducción en libertad y monitoreo
El programa original consistió en la reproducción del yaguareté en condiciones salvajes, introduciendo hembras en una zona donde hasta 2019 solo se registraban machos. Tras una reproducción exitosa, el proyecto continuó dotando al bosque chaqueño de más hembras, lo que ha permitido que cada vez más ejemplares se establezcan de forma permanente en la región. “Antes, muchos de estos machos aparecían una vez y después desaparecían sin dejar rastro. Hoy podemos monitorearlos, entender cómo usan el territorio y trabajar para cuidarlos”, explica Abregú.
Actualmente, biólogos y veterinarios monitorean a los animales, colocándoles collares rastreadores para medir sus signos vitales y evaluar su estado general de salud. Este seguimiento es vital para conocer sus desplazamientos, estudiar su comportamiento y, fundamentalmente, mejorar las estrategias de protección en una de las regiones donde la especie se encuentra en peligro crítico de extinción. Los principales riesgos son la expansión de la frontera agrícola y la caza furtiva.
Convivencia con la comunidad y beneficios económicos
La caza furtiva no siempre proviene de cazadores profesionales, sino de personas que reaccionan ante la presencia del animal cerca de viviendas, por la muerte de ganado o por la difusión de información errónea en redes sociales. Por ello, el trabajo de Rewilding Argentina, Proyecto Yaguareté y otras organizaciones se ha centrado en programas de educación y contacto directo con las comunidades.
Un ejemplo reciente de esta interacción ocurrió el pasado viernes, cuando alumnos de dos escuelas de la localidad de Miraflores participaron en una actividad organizada por la Municipalidad, Rewilding Argentina y el Parque Nacional El Impenetrable. Los estudiantes eligieron el nombre de un yaguareté macho que habita la zona; el nombre más votado fue No’huet, que significa “Rey de los animales” en qom.
La llegada de nuevos machos es fundamental para consolidar una población reproductiva estable en el Chaco. La presencia de hembras liberadas aumenta las posibilidades de encuentros y reproducción en libertad, una estrategia que ya muestra sus primeros frutos: el primer registro de cachorros nacidos en libertad en más de 35 años se produjo el año pasado. Desde Rewilding, también proyectan que la repoblación del yaguareté puede generar ventajas económicas, impulsando el turismo de naturaleza y valorizando uno de los ambientes más importantes y biodiversos de Argentina.

