Insólito: Vialidad Nacional intima a un hotel de Funes a destruir una obra que mejoró el acceso
Un caso que despierta curiosidad y debate sobre la burocracia estatal tomó estado público en la provincia de Santa Fe. Néstor Rozín, gerente general del hotel Sol de Funes, ubicado en las afueras de la ciudad homónima, recibió una intimación de Vialidad Nacional que le exige “remover la obra” de mejoramiento que realizó por su cuenta en un tramo de la colectora de la autopista Rosario-Córdoba, bajo apercibimiento de proceder a la demolición a su cargo.
La controversia surge porque, según Vialidad Nacional, Rozín no esperó la aprobación definitiva del trámite correspondiente para llevar a cabo los trabajos. El organismo le dio un plazo de diez días hábiles para desmantelar la mejora que había realizado para facilitar el ingreso a su establecimiento.
La versión del hotelero: “Nos persiguen por invertir”
Rozín explicó a medios locales, como RTS, que la decisión de reparar el camino de tierra fue una medida desesperada ante el deterioro de la colectora y la falta de respuesta de los organismos responsables. “Estábamos padeciendo los problemas de la calle, el camino de tierra. El año pasado, por un par de eventos que teníamos con cantidad de gente, además de la importancia, ya no aguantaba más”, relató el gerente.
“Veníamos pidiendo a Vialidad Nacional y a la empresa contratista que cobra el peaje de la autopista que lo repare”, afirmó Rozín. Ante la inacción, decidió actuar: “Justo conseguimos una gente que estaba trabajando en un supermercado cercano con máquinas, conseguimos piedras para tapar los pozos, y lo reparamos”.
La situación se tornó más compleja cuando, según Rozín, en un primer momento “nos quisieron clausurar”, pero luego “nos dieron el consentimiento para seguir con la obra”. Sin embargo, siete meses después, llegó la carta documento de Vialidad Nacional pidiendo “que se tiene que volver a la situación anterior”. El hotelero también destacó la paradoja de que la municipalidad le exige libre accesibilidad al hotel, mientras Vialidad le prohíbe realizar las reparaciones necesarias.
El gerente del hotel Sol de Funes concluyó con una reflexión sobre la relación entre el sector público y privado: “Creo que la cosa pasa porque seamos conscientes de que la actividad pública y privada tienen que existir. En un momento donde desde la Presidencia se dice que el privado tiene que invertir, tiene que hacer, cuando un privado invierte lo persiguen”.
La postura de Vialidad Nacional: falta de aprobación y documentación
Fuentes vinculadas a Vialidad Nacional, consultadas por el medio local Rosario3, explicaron que la exigencia de revertir los arreglos se basa en la falta de aprobación definitiva del trámite. Si bien el hotel inició las gestiones para obtener el permiso, no completó la presentación de toda la documentación técnica requerida.
Según estas fuentes, la intervención ejecutada por el hotel superó la que originalmente se había presentado ante el organismo. El procedimiento para este tipo de obras en rutas y colectoras nacionales es riguroso y exige la presentación de documentación técnica detallada, que incluye metodología de ejecución, cronogramas, medidas de seguridad vial, informes ambientales y de responsables técnicos, entre otros requisitos.
Por el momento, la intimación del 7° Distrito Santa Fe de Vialidad Nacional sigue vigente, dejando a la administración del hotel ante el dilema de destruir una obra que, a su criterio, mejoró significativamente el acceso a su establecimiento y a la zona, pero que carece del aval administrativo necesario.

