Créditos UVA: ¿conviene precancelar o invertir los ahorros? La opinión de los expertos
Para quienes poseen un crédito hipotecario ajustado por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), el actual panorama económico en Argentina, caracterizado por una desaceleración inflacionaria y un tipo de cambio relativamente estable, plantea un dilema central: qué hacer con los ahorros excedentes. La interrogante principal gira en torno a si es más conveniente utilizar esos fondos para adelantar pagos y reducir la deuda, o si, por el contrario, resulta más estratégico invertirlos y esperar un momento más propicio.
Los analistas financieros coinciden en que el contexto actual no favorece la cancelación anticipada de deuda UVA con dólares ahorrados. Federico González Rouco, coordinador macroeconómico de Empiria Consultores, advierte: “Para quien ya tiene un crédito hipotecario otorgado, hoy el contexto no es el mejor para cancelar parte de esa deuda en forma anticipada con los dólares que se tengan ahorrados”. La razón principal, según González Rouco, es que se estaría “comprando UVA muy caras”.
Para aquellos con excedentes en pesos que buscan aplicarlos al repago de su crédito, la recomendación es clara: “lo más conveniente en este momento es seguir ahorrando de forma dolarizada o, mejor todavía, invertir esos dólares de manera tal que le genere un rendimiento y cuando mejore la relación dólar/UVA, utilizarlos para cancelar la deuda, logrando así un mayor poder de compra con sus dólares en términos de UVA”. Esta ventana de oportunidad, que implicaría una corrección del tipo de cambio, “posiblemente suceda en algún momento en los próximos 10 o 15 años”.
Federico De Cristo, profesor de Economía y Finanzas de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral, respalda esta postura con datos concretos. Para determinar la conveniencia de usar dólares para pagar un crédito UVA, se debe considerar “cuántos UVA puede cancelar con cada dólar”. Actualmente, esta proporción es “muy baja: solo 72 centavos de UVA por cada dólar, la más baja desde fines del 2017, e indica que no sería un buen momento para usar ahorros en dólares para cancelar deuda en UVA”.
En esta línea, Nicolás Sibecas, asesor financiero y socio de Inversiones Andinas, resalta que “hoy el dólar se encuentra en mínimos en términos reales si lo comparamos con su serie histórica, y muy por debajo del techo de las bandas cambiarias del BCRA ($1738 al momento de escribir esta nota)”. Sibecas incluso ve una oportunidad para quienes aún no tomaron un crédito hipotecario: “El tipo de cambio real bajo, combinado con precios de propiedades que en muchos casos se ubican incluso por debajo del costo de construcción, hace que tomar hoy un crédito hipotecario UVA para comprar una casa habitación sea una decisión interesante”.
Estrategias de inversión y el factor tiempo
Los expertos sugieren una estrategia de inversión para “achicar” el préstamo sin precancelar de inmediato. Sibecas recomienda: “Es preferible invertir los dólares, esperando una ventana cambiaria más favorable para, eventualmente, decidir si precancelar o no parte del crédito hipotecario”. Propone una alternativa concreta: “armar una cartera de inversión que combine pesos y dólares en partes iguales: TZX28 (bono CER), que rinde CER + 7,75% anual, y AO28 (bono en dólares), que rinde aproximadamente 8,7% anual en dólares. Un instrumento de baja volatilidad y cupones en dólares todos los meses”.
De Cristo enfatiza la importancia de un análisis racional sobre las emociones: “Cuánto rinde la inversión que puedo hacer en comparación con el costo de la deuda. Como norma, si una inversión paga el 7% más CER (es el coeficiente equivalente al UVA) y el préstamo tiene una tasa del 5% + UVA, invertir al 7% permite incrementar el capital a lo largo del tiempo y, con una inversión menor a una cuota, cancelar una cuota entera más adelante”.
Si la decisión es esperar un mejor momento con los dólares, el timing es crucial. “La relación de cuántos UVA se consigue con cada dólar que se venda puede mejorar en caso de aumento del tipo de cambio. Si bien tras una devaluación suele haber suba de precios que luego se transmiten al UVA (más inflación), la demora en reflejar la suba de precios tras una suba del dólar abre una ventana de tiempo que el acreedor hipotecario puede aprovechar para cancelar con condiciones más ventajosas”, explica De Cristo.
Condiciones de precancelación y costos bancarios
Si, a pesar de las recomendaciones, se mantiene la idea de adelantar pagos, es fundamental analizar las condiciones contractuales.
“El primer factor por considerar son las condiciones de deuda en el contrato firmado, el cual establece los requerimientos para la precancelación total o parcial del capital adeudado. No todos los contratos de deuda lo permiten. Y conviene verificar si la precancelación tiene costo o multas”, detalla De Cristo.
Los bancos suelen aplicar comisiones por precancelación. En Banco Santander, informan que “todos los préstamos hipotecarios tienen la posibilidad de cancelarse anticipadamente tanto en forma parcial como total. Las cancelaciones anticipadas parciales tienen un costo de 3% + IVA sobre el monto a precancelar”. Aclaran que “la comisión por cancelación anticipada total sólo será aplicada si se realiza dentro de los primeros 180 días o dentro de la primera cuarta parte del plazo de vigencia del préstamo, de ambos el mayor”. En el Banco Nación (BNA), la comisión es del 4% y no se aplica cuando ya ha transcurrido al menos la cuarta parte del plazo de la financiación o 180 días corridos desde el otorgamiento.
Estos costos se relacionan con el sistema francés, predominante en Argentina, donde las cuotas son fijas en UVA, pero la proporción de intereses y capital varía. Al inicio del préstamo, se pagan más intereses y menos capital. “Cuando se adelantan pagos de cuotas futuras no se paga la cuota entera, sino que solo se paga la porción de capital que esa cuota cancela. Por ejemplo, consideremos una cuota de $100 que cubre $50 de interés y cancela $50 de capital: si se decide adelantar el pago de esa cuota, solo se debe pagar los $50 de capital, pero no el interés”, profundiza De Cristo. Por ello, precancelar puede ser más atractivo en los primeros años del crédito, siempre que las condiciones financieras sean ventajosas, perdiendo atractivo en los años finales.
Para quienes no pueden o no quieren adelantar cuotas por costos o restricciones, De Cristo concluye: “existe la opción de ahorrar esos fondos para poder cancelar el capital adeudado más adelante o bien para usar la renta de esos ahorros para pagar cuotas total o parcialmente”.

