Inversión de US$2 millones: la Patagonia estrena un centro inteligente para climatizar frutas
Con una inversión de US$2 millones y tras más de un año de obra, la histórica empresa frutícola patagónica Tres Ases SA inauguró un centro inédito en la región: el primer centro inteligente de climatización de frutas del sur del país. Ubicado en Cipolletti, Río Negro, este desarrollo busca asegurar que productos como bananas, peras, mangos y paltas lleguen al consumidor «en su punto justo», transformando la experiencia de consumo y apuntando a recuperar el mercado, especialmente en peras, donde se detectó una fuerte caída por la llegada de fruta demasiado verde a las góndolas.
La nueva planta, inaugurada la semana pasada en la sede central de la compañía, abastecerá a supermercados, mayoristas y comercios del sur argentino. De esta forma, se elimina la necesidad de traer fruta climatizada desde Buenos Aires, optimizando la logística y la calidad. La instalación incorpora tecnología automatizada para controlar temperatura, ventilación y gases durante el proceso de maduración controlada.
Una trayectoria familiar y una nueva visión estratégica
«Nos dedicamos a la producción, exportación e importación de frutas desde hace más de 60 años de trayectoria. La empresa la fundó mi padre, nuestra familia vino de Italia. Somos históricos en lo que es producción de frutas», afirmó Gabriel Grisanti, presidente de Tres Ases SA. La historia de la familia Grisanti en el negocio frutícola se remonta a 1914, cuando Enrique Grisanti, abuelo del actual presidente, abrió un puesto de frutas y verduras en Bahía Blanca. La empresa como tal se constituyó formalmente en 1960, después de que la familia se estableciera en el Alto Valle en 1941 y adquiriera sus primeras chacras en Villa Elvira, Cipolletti, que hoy son el corazón productivo de la compañía.
Tres Ases produce peras, manzanas y frutas de carozo en Río Negro, exporta a más de 30 países e importa frutas tropicales como paltas, mangos, kiwis y naranjas. En los últimos años, la firma comenzó a replantear su modelo de negocio para equilibrar exportación, importación y mercado interno. «Desde hace varios años en la empresa estamos trabajando en diversificarnos en vistas a tener un negocio equilibrado entre la importación y la exportación», explicó Grisanti.
Fue en este contexto donde surgió la necesidad del nuevo centro. «Comenzamos a notar que la fruta no llegaba en su punto justo. Toda nuestra trayectoria fue destinada a la conservación de la fruta, a mantenerla verde, pero empezamos a notar que el consumo se veía resentido producto de que tal vez, por ejemplo, la pera no llega en condiciones de ser consumida», detalló el empresario. Un fenómeno similar se observaba con paltas y mangos, lo que llevó a la decisión estratégica de «llevar al cliente frutas en su punto justo».
Tecnología de punta para la climatización
Para concretar este proyecto, Tres Ases estableció un acuerdo de transferencia de know-how con Tropical Argentina, empresa especializada en protocolos de climatización de bananas. Esta alianza fue clave para desarrollar el primer centro de climatización inteligente de frutas de la Patagonia. «Vimos que para eso necesitábamos tener una planta de climatización; no nos gusta hablar de maduración porque no es un término correcto», aclaró Grisanti.
La obra, que demandó alrededor de un año, requirió equipamiento importado, incluyendo puertas alemanas especiales para los túneles. Aunque la planta estaba lista en enero, la inauguración se postergó por la temporada de cosecha. El nuevo centro funciona dentro de la planta principal de Tres Ases en Cipolletti, un predio de 50.000 metros cuadrados.
La instalación cuenta con nueve túneles totalmente automatizados que controlan el proceso de climatización mediante temperatura, ventilación, presión y gases. Cada túnel tiene capacidad para recibir un camión con entre 22 y 25 toneladas de fruta. «La fortaleza de los túneles es la presurización. Circula aire a mucha presión y eso permite que el aire pase fuertemente a través de la fruta», explicó Grisanti.
El sistema funciona mediante la inyección de etileno, el gas natural que activa el proceso de maduración de las frutas climatéricas. Primero se eleva la temperatura y luego se dispara la maduración de forma controlada a través del etileno y la fruta comienza el proceso, el cual es controlado. Eso genera calor y ese calor se debe controlar para que no sea violento, sino que sea de manera lenta y paulatina. Después, mediante ventilación de alta presión, eliminan el exceso de etileno y vuelven a bajar la temperatura hasta llegar nuevamente a cero grados o menos un grado. Todo ese proceso tarda cinco días para la banana y para la pera.
Esta inversión no solo busca mejorar la calidad y la experiencia de consumo, sino también generar un cambio en la logística regional. Hasta ahora, gran parte de la fruta climatizada que llegaba a la Patagonia provenía de Buenos Aires. Con esta nueva infraestructura, Tres Ases podrá abastecer directamente al sur del país desde Río Negro, reduciendo tiempos y mejorando las condiciones de entrega.
Actualmente, Tres Ases procesa unas 60.000 toneladas de fruta al año: 50.000 toneladas de producción propia y 10.000 toneladas de fruta de importación. Las manzanas no pasarán por este sistema, ya que la empresa considera que han logrado buenos niveles de calidad y consistencia en su llegada al consumidor. El foco principal está puesto en las peras. «Hemos perdido consumo de peras producto de esta situación y nuestro planteo es recuperar consumo», afirmó Grisanti.
Para la compañía, la clave reside en acercar al consumidor una fruta lista para comer, un estándar común en otros mercados internacionales. La inauguración de este centro de climatización marca un cambio de paradigma para una región históricamente enfocada en la conservación y exportación de fruta fresca. Ahora, el desafío es reconquistar el mercado interno con productos que lleguen a las góndolas en óptimas condiciones. Para Tres Ases, esta apuesta combina innovación, logística y un cambio cultural, todo con un objetivo central: que la fruta llegue al consumidor exactamente en el momento indicado.

