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El Gran Premio Recoleta-Tigre celebra 120 años con un viaje en el tiempo

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El Gran Premio Recoleta-Tigre, la primera carrera de automóviles de ruta abierta en la Argentina, se prepara para una celebración especial este fin de semana. La edición número 29 de la competencia conmemorará los 120 años de su creación, un evento que trasciende lo deportivo para convertirse en un verdadero viaje cultural al pasado.

Desde la icónica confitería La Biela, en Recoleta, donde figuras de resina de Adolfo Bioy Casares, Jorge Luis Borges, Juan Manuel Fangio y los hermanos Gálvez evocan la rica historia del lugar, partirán decenas de coches y motocicletas antiguas. El evento, organizado por el Club de Automóviles Clásicos, promete dos días de actividades que fusionan la pasión por el automovilismo con la historia y la cultura.

Un fin de semana a puro automovilismo y nostalgia

Las celebraciones comienzan este sábado 16 de mayo con la exhibición de las joyas mecánicas en un parque cerrado, ubicado en la avenida Quintana entre Ayacucho y Presidente Roberto M. Ortiz. Desde las 12 del mediodía y hasta las 17 horas, el público podrá apreciar de cerca los vehículos. A las 15 horas, la Banda Militar Tambor de Tacuarí, del Regimiento de Infantería 1 Patricios, ofrecerá un concierto, y a las 16.30, los automóviles desfilarán por el Circuito Avenida Alvear, un espectáculo que transporta a los espectadores a otra época.

El domingo 17 de mayo será el día de la competencia. Entre las 8 y las 9 de la mañana, los vehículos volverán a exhibirse en avenida Quintana, mientras la Orquesta Sinfónica de la Fuerza Aérea Argentina ameniza la jornada y los competidores desayunan en La Biela. La largada oficial está prevista para las 9.30 horas, con el emblemático Anasagasti gris del Club de Automóviles Clásicos abriendo el recorrido, seguido por el resto de los participantes en orden asignado.

Recorrido histórico y premios especiales

La ruta del Gran Premio Recoleta-Tigre es un tributo a su origen. Los vehículos transitarán por la avenida Figueroa Alcorta, pasarán por la Facultad de Derecho y el Monumento de los Españoles, para luego tomar la Avenida del Libertador. El trayecto incluye un paso por el Hipódromo Argentino de Palermo y un desvío hacia San Isidro, donde en la intersección de Avenida de la Unidad Nacional y Avenida Santa Fe, los participantes realizarán un control de sellos y un reagrupamiento de aproximadamente 45 minutos. El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, recibirá a los protagonistas en este punto.

La parte final del recorrido llevará a los vehículos por Libertador, avenida Cazón y Paseo Victorica, en Tigre. En el Museo Naval de la Nación, la Banda de la Armada Argentina acompañará el paso de las reliquias. La meta final será el imponente Museo de Arte de Tigre, donde se realizará la entrega de premios y un almuerzo para competidores, autoridades e invitados.

En esta edición especial, se disputará la Copa Estados Unidos de América 250 Años, en referencia al cuarto de milenio que el país del norte cumplirá el 4 de julio. El Recoleta-Tigre, que nació el 9 de diciembre de 1906, es uno de los tres grandes premios de su tipo que subsisten en el mundo, junto al Londres-Brighton y el Barcelona-Sitges, lo que subraya su singularidad y valor histórico.

La primera edición, organizada por el entonces joven Automóvil Club Argentino, tuvo como vencedor a Marín, al mando de un Darracq de 40 HP, quien recibió 500 pesos moneda nacional y una copa de plata. Hoy, la competencia cuenta con el respaldo de la Federación Internacional de Vehículos Antiguos y el patrocinio de la Ciudad de Buenos Aires, San Isidro, el Municipio de Tigre, La Biela y Bodegas Bianchi, consolidando su lugar como un pilar del patrimonio automovilístico argentino.

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