Megaoperativo en Fuerte Apache sin el «Gordo Tilín»: buscan al capo narco y a «Tato»
Un imponente operativo policial, que movilizó a 500 efectivos y dos helicópteros, se desplegó en el barrio Ejército de los Andes, conocido popularmente como Fuerte Apache, en Ciudadela. El objetivo principal era la captura de Agustín Jerez, alias «Gordo Tilín» o «Gordo Agustín», un presunto capo narco que busca expandir su dominio en el complejo habitacional, y de un menor de 16 años identificado como «Tato».
Ambos son señalados por fuentes policiales como los autores materiales de los homicidios de Mario Carrizo, alias «Muela» o «Marito», y de Federico Denus. Estos crímenes, ocurridos entre el 19 y el 20 de abril, se enmarcan en una violenta disputa territorial por el control de la venta de drogas en la zona.
A pesar de los 14 allanamientos realizados entre las 5 y las 9 de este jueves, que incluyeron la reunión de cientos de agentes en las inmediaciones de Tecnópolis, ni Jerez ni «Tato», uno de los tres «soldaditos» que lo custodiaban, pudieron ser localizados. En los domicilios requisados, los uniformados secuestraron armas y drogas, pero la ausencia de los principales sospechosos marcó un revés en la operación.
La guerra narco por Fuerte Apache
Según la investigación, el «Gordo Tilín» lidera una banda dedicada al narcomenudeo que opera en la Villa Matienzo, un asentamiento ubicado entre Fuerte Apache y la avenida General Paz. Desde principios de este año, Jerez habría iniciado una ambiciosa expansión de sus actividades hacia cada rincón de Fuerte Apache, desencadenando una sangrienta confrontación por el territorio.
El punto de máxima tensión de esta guerra se registró entre el 19 y el 20 de abril, tras el robo de una mochila con armas al «Gordo Tilín». En respuesta, Jerez habría convocado a sus «soldaditos» para recuperar el arsenal, desatando una serie de ataques contra las viviendas de los miembros de la banda rival, a quienes responsabilizaba del hurto.
La reconstrucción policial de los homicidios de «Muela» Carrizo y Denus indica que Carrizo formaba parte de un grupo narcocriminal que opera en el nudo 13 de Fuerte Apache. Durante la madrugada, el «Gordo Agustín» y sus cómplices irrumpieron en la casa de una jubilada en busca de uno de los implicados en el robo. Al no encontrarlo, agredieron a la mujer y balearon la fachada del inmueble. Un vecino que salió en defensa de la anciana disparó contra el grupo, hiriendo de muerte a Carrizo.
El raid de violencia del «Gordo Tilín» y sus «soldaditos» continuó por diversos departamentos de los nudos 13 y 12, culminando cuatro horas después con el asesinato de Denus en otra vivienda.
Funeral «tumbero» y amenazas cruzadas
Además de la hipótesis de la venganza por el robo de armas, los investigadores analizan la conexión de estos ataques con la disputa general por el control del territorio para la venta de droga en el complejo Ejército de Los Andes.
Los restos de Carrizo fueron despedidos en un «funeral tumbero», caracterizado por disparos al aire y mensajes de despedida cargados de amenazas en redes sociales. Familiares, cómplices y amigos expresaron su dolor y prometieron represalias.
“Vamos. Decime que es mentira, hermano. No me esperaste ni me abrazaste. Todavía no te tenías que ir. No puede ser”, escribió un familiar de Carrizo.
Otro mensaje, aún más explícito, rezaba:
“Dale, levantate, padrino. Me duele el alma. Rey, me dijiste que me ibas a esperar. Dale, levantate. Te juro que vamos a matar a toda la familia”.
Estas publicaciones, que muestran a asaltantes y vendedores de droga exhibiendo su actividad delictiva, forman parte de una tendencia donde se envían mensajes de poder e impunidad a bandas rivales.
“Ya te fuiste, nomás. En la ley que elegimos. Me duele el alma, crack. Volá alto y dale fuerzas a mami y a toda la familia. Cuidanos y guianos siempre que te juro que vamos a matar hasta el familiar más chico del que te hizo esto. Te amo siempre, hermano”, indicó un usuario identificado como “Nahuel 13”.
Las amenazas cruzadas sugieren que la guerra por el control narco en Fuerte Apache está lejos de terminar y que podrían esperarse nuevas represalias.

