Tensión diplomática: Rosendo Fraga alertó sobre los riesgos del choque de Milei con Lula
El analista político y director del Centro de Estudios Unión Para la Nueva Mayoría, Rosendo Fraga, encendió las alarmas sobre el impacto geopolítico que generan las recientes críticas y agresiones del presidente Javier Milei hacia su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Según el especialista, la postura adoptada por la Casa Rosada quiebra una tradición histórica de dos siglos en la que, más allá de las diferencias ideológicas o coyunturales, la relación bilateral con el vecino país siempre se mantuvo como una prioridad de Estado.
Doscientos años de convivencia pragmática
Fraga recordó que el vínculo entre ambas naciones atravesó momentos complejos desde el conflicto de 1826 por la Banda Oriental —que derivó en la independencia del Uruguay— hasta la intervención en la guerra civil que concluyó con la derrota de Juan Manuel de Rosas y la posterior alianza en la Guerra de la Triple Alianza. Sin embargo, remarcó que aun en escenarios de divergencia estratégica profunda, como ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial cuando Brasil se alineó con los Aliados y la Argentina optó por la neutralidad, el control del conflicto y los canales diplomáticos prevalecieron.
Esta línea de conducta pragmática fue sostenida por mandatarios argentinos de muy diverso origen: desde presidentes de extracción militar como Julio A. Roca, Agustín P. Justo y Juan Domingo Perón, pasando por civiles como Roque Sáenz Peña, Marcelo T. de Alvear, Arturo Frondizi y Arturo Illia, hasta llegar a la consolidación en democracia con Raúl Alfonsín —a través del histórico acuerdo nuclear— y Carlos Menem. Incluso la diplomacia brasileña respaldó a la Argentina en momentos críticos como la Guerra de Malvinas y, de manera más reciente, en las gestiones vinculadas al conflicto del gobierno libertario con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
Un estilo confrontativo que altera la diplomacia
Para el director de la Nueva Mayoría, la actitud asumida por Milei rompe de manera drástica con este activo histórico de la política exterior nacional. El especialista comparó el tono del mandatario argentino con la retórica empleada por Donald Trump al descalificar a sus aliados militares en la cumbre de la OTAN, cuando tildó a la alianza de «tigre de papel» y mostró desdén por el encuentro multilateral.
En ese sentido, Fraga enfatizó la gravedad de alterar el lenguaje en las relaciones internacionales. En la diplomacia profesional, el objetivo principal radica en señalar matices y suavizar discrepancias, mientras que la estrategia de confrontación abierta profundiza las divergencias y pone en riesgo el entramado comercial, institucional y geopolítico que une a la Argentina con su principal socio de la región.

