Papelón en Bajo Flores: Deportivo Riestra goleó 3-0 a Boca en el debut del torneo
Un cachetazo imprevisto y de proporciones. Rodolfo Arruabarrena sufrió su primer gran tropiezo en el inicio de su segundo ciclo al frente de Boca Juniors, luego de que un equipo repleto de suplentes cayera goleado 3-0 frente a Deportivo Riestra. En una tarde histórica para el conjunto local, los conducidos por Guillermo Duró resolvieron el encuentro durante un primer tiempo arrollador y dejaron expuesto al xeneize antes de su decisivo compromiso internacional.
El entrenador auriazul optó por guardar a la mayoría de los titulares con la mirada puesta en la revancha del próximo jueves ante O’Higgins de Chile, por la Copa Sudamericana. Tras el 1-0 logrado en la ida, solo cuatro futbolistas repitieron presencia: el arquero Álvaro Montero, Lautaro Blanco —quien portó la cinta de capitán—, Milton Delgado y el juvenil Leonel Flores. Sin embargo, la amplia rotación desarticuló por completo la estructura del equipo, que sintió la ausencia de piezas clave como Leandro Paredes en la gestación de juego.
Treinta y siete minutos de pesadilla
El Malevo no perdonó las concesiones defensivas del visitante y liquidó el pleito en la primera etapa. A los 7 minutos, Braian Sánchez conectó de cabeza en el área chica para abrir el marcador, mientras que a los 23 minutos Antony Alonso estiró la ventaja por la misma vía. La estocada final llegó a los 37 minutos mediante una maniobra individual de Alexander Díaz, quien recuperó el balón en las inmediaciones de su propia área, recorrió el campo y definió con una precisa emboquillada ante la salida de Montero.
En el complemento, Arruabarrena buscó torcer el rumbo con los ingresos de Sebastián Villa, Ángel Romero, Tomás Aranda y Miguel Merentiel. Pese a adueñarse de la posesión territorial y empujar al rival contra su propia valla, el elenco de La Ribera careció de ideas y claridad para romper el cerrojo defensivo propuesto por Riestra.
La prueba de fuego en el horizonte
La dolorosa derrota deja al descubierto las falencias de un plantel alternativo que no respondió a las exigencias y suma presión antes del viaje a Chile. Con la serie abierta frente a O’Higgins, Boca se jugará mucho más que el pase a la siguiente ronda: buscará disipar rápidamente las dudas sembradas en Bajo Flores para evitar que el tropiezo inicial condicione el resto de la temporada.

