Racing declara la guerra a la AFA: “Nos sentimos robados”
La eliminación de Racing a manos de Rosario Central en los cuartos de final del Apertura desató un vendaval en el fútbol argentino, con la dirigencia de La Academia en pie de guerra contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El detonante fue el polémico arbitraje de Darío Herrera, con Pablo Dóvalo en el VAR, que incluyó la expulsión de Adrián Martínez, un punto de inflexión que, según el club de Avellaneda, inclinó la balanza.
En un giro radical respecto a la diplomacia que había caracterizado su gestión, Diego Milito, presidente de Racing, alzó la voz con una contundente declaración:
“Nos sentimos robados. El fútbol argentino está roto y no da para más”.
Estas palabras no solo reflejan el hartazgo de gran parte de la hinchada racinguista, sino que también posicionan al club en un lado de la creciente grieta política del fútbol nacional.
El quiebre de la relación y sus implicancias
Fuentes de la dirigencia de Racing, en diálogo con LA NACION, confirmaron que la postura de Milito no es un hecho aislado. “Lo que pasó fue la gota que rebalsó el vaso. Esto no es una declaración aislada, es marcar postura de algo que veníamos viendo y sintiendo. Y por eso Diego dijo basta”, explicó un directivo. Otro miembro de la cúpula albiceleste advirtió sobre las consecuencias: “Esto no va a ser gratis, ahora hay que bancarla. Todos estamos de acuerdo en lo que hizo Diego y creemos que era necesario poner un alto”.
Aunque desde Racing aseguran que “no se busca una guerra con la AFA”, las declaraciones de Milito resuenan como una declaración de principios en un ambiente político cargado. La dirigencia apela a la unidad de sus hinchas: “El hincha de nuestro club tiene que saber que más que nunca necesitamos estar juntos, ir alineados con el mensaje de nuestro presidente”. Este llamado a la cohesión se da en un contexto de un semestre que el propio Gustavo Costas, entrenador del equipo, calificó de “un desastre”, con el descontento de los hinchas manifestado en los últimos partidos disputados en Avellaneda.
Antecedentes de un conflicto latente
El estallido de Milito, si bien se precipitó tras el arbitraje de Herrera, se venía gestando desde hace tiempo. Racing se había negado a sumarse a los mensajes públicos de apoyo a Claudio Tapia y Pablo Toviggino, presidente y tesorero de la AFA, respectivamente, cuando ambos directivos enfrentaban causas judiciales. Esta omisión fue interpretada en el predio Lionel Messi de Ezeiza como una señal cuasi opositora.
A pesar de que Kevin Feldman, secretario general, y Martín Ferré, vicepresidente segundo, representan a Racing en la AFA, Milito había optado por la cautela. Sin embargo, los arbitrajes desfavorables para La Academia se acumularon. Gustavo Costas ya había expresado su furia por la actuación de Nicolás Lamolina en la derrota ante Barracas Central y por las decisiones de Nicolás Ramírez en los clásicos ante Independiente y Boca. En el partido contra Estudiantes, por los octavos de final, una estadística fue elocuente: 18 faltas a favor del Pincha y solo un tiro libre para Racing en 90 minutos.
La centralidad de Milito se consolidó cuando, tras el partido en Rosario, su hijo y ayudante de campo, Gonzalo Costas, fue expulsado por gritarle “corrupto” al árbitro, mientras el DT se retiró sin hablar. La alocución de Milito, de casi dos minutos y sin preguntas, marcó un antes y un después.
Alineaciones y posibles alianzas
Desde la dirigencia de Racing, desmienten que Milito busque un puesto dentro de la AFA, afirmando que su objetivo es “representar los intereses del club y no dejar en jaque a Tapia y Toviggino”. Sin embargo, la declaración de Hernán Lacunza, vicepresidente primero de Racing, en Urbana Play, donde afirmó que “el Comité Ejecutivo de la AFA lo integran seis o siete equipos y Racing no está”, generó confusión, ya que Milito es vocal titular en la estructura.
La situación de Racing podría llevar a alianzas inesperadas. La fuente no descartó un acercamiento con River Plate, que ya había anunciado su salida del Comité Ejecutivo de la AFA en marzo, y con Estudiantes de La Plata, cuyo presidente Juan Sebastián Verón mantiene un abierto enfrentamiento con la conducción Tapia-Toviggino. “No sería descabellado pensar en Racing, River y Estudiantes como punta de lanza”, confiaron desde La Academia, sugiriendo que otros dirigentes comparten esta visión pero aún no se animan a expresarla públicamente.
Incluso el ex presidente de River, Rodolfo D’Onofrio, posteó: “Después de lo que vi en el partido en Rosario, más que nunca la guardia alta para el sábado contra Rosario Central. ¡Es increíble!”. La posibilidad de una unión entre los archirrivales de Avellaneda, Racing e Independiente, también fue analizada, aunque desde Racing ven al Rojo en una situación diferente debido a sus próximas elecciones.
El escenario se complejiza con la reaparición de Fernando Marín, ex gerenciador de Racing y cercano a Mauricio Macri, quien afirmó haber sido clave en la llegada de Milito a la presidencia, pero lo acusó de “ingratitud”. Por otro lado, Ángel Di María, figura de Central y cercano a Tapia, lanzó una crítica velada contra Milito, acusando a “dirigentes que no pueden dirigir su club” de orquestar una campaña contra equipos del interior.
Milito, quien “rompió el silencio y también las frases protocolares”, enfrenta ahora un desafío que trascenderá lo futbolístico. Su gestión, ya en deuda con los hinchas, se adentra en un terreno político complejo, donde la relación con la AFA será determinante para el futuro de Racing.

