Comercio exterior: la carne argentina quedó exenta de los nuevos aranceles de Donald Trump
En medio de la creciente incertidumbre generada por la nueva ofensiva comercial impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la industria frigorífica argentina recibió una señal de alivio. La carne vacuna quedó expresamente excluida de los nuevos aranceles adicionales aplicados a decenas de socios comerciales y conservará las condiciones de acceso preferencial hacia el mercado norteamericano, uno de los destinos con mayor crecimiento en el último año.
Fuentes oficiales ratificaron que «en carnes no hay cambios», ya que estos productos permanecen dentro de la lista de excepciones derivadas de la denominada investigación 301. De esta manera, los despachos que ingresan dentro de la cuota acordada continuarán abonando un canon cercano a cero (44 dólares por tonelada), mientras que los envíos sobrantes mantendrán el arancel de Nación Más Favorecida (NMF) del 26,4%. La decisión se da luego de que Washington fijara una alícuota general del 10% para las importaciones argentinas, de la cual la proteína roja quedó preservada, tal como informó este medio Aranceles de EE.UU.: Donald Trump fijó una alícuota del 10% para la Argentina, pero mantuvo excepciones clave.
Un mercado clave en plena expansión
La exclusión resulta determinante para el sector cárnico local debido al vertiginoso salto que registraron los envíos hacia la potencia del norte. Según datos del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), entre enero y junio se despacharon a ese destino 55.506 toneladas, cifra que casi triplica los volúmenes del mismo período del ciclo previo (19.443 toneladas). Únicamente en junio, Estados Unidos se consolidó como el segundo comprador de carne vacuna argentina —detrás de China— con cerca de 12.400 toneladas enviadas entre cortes refrigerados y congelados.
Para el especialista y consultor ganadero Víctor Tonelli, el rol de Washington en el mapa cárnico global se transformó radicalmente. Según sus proyecciones, Estados Unidos pasó de importar un promedio histórico de 1,2 a 1,3 millones de toneladas anuales a un volumen proyectado de tres millones de toneladas para este año, impulsado por un consumo interno sólido que ronda los 27 kilos por habitante a pesar de las subas de precios al consumidor.
“Estados Unidos se ha transformado hoy en el principal mercado mundial. Va a estar muy cerca del total de importaciones de China y, si uno mira tres años para atrás, el crecimiento fue exponencial”
El analista destacó además que Estados Unidos ya absorbe cerca del 25% del total de las exportaciones cárnicas argentinas, cuando el año pasado representaba apenas entre un 8% y un 9%. En ese sentido, evaluó que la decisión de eximir al sector «ratifica la necesidad de importación que tiene Estados Unidos y la importancia de países proveedores como la Argentina».
El trasfondo del acuerdo bilateral
La posición estratégica lograda por la carne argentina se apoya en el Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocas firmado entre ambos países en febrero de este año. Aquel entendimiento permitió elevar el cupo de exportación libre de aranceles de 20.000 a 100.000 toneladas, mediante la adición de un contingente de 80.000 toneladas proyectado para 2026.
El marco bilateral incluyó además la eliminación de tarifas para 1.675 productos de origen nacional con el objetivo de impulsar el intercambio y atraer inversiones. De acuerdo a estimaciones oficiales de la Cancillería, la ampliación de la cuota cárnica por sí sola podría generar divisas adicionales por cerca de US$ 800 millones para toda la cadena ganadera argentina.

